Los hijos: una oportunidad para crecer como personas

 La crianza de los hijos es una maravillosa mezcla de alegría, preocupación, risas, estrés, juego, frustración, ternura, caos…. Requiere de los padres una reorganización no solo de tareas y rutinas, también de prioridades. Requiere asimismo que los padres sean capaces de armonizarse con ellos mismos y con los demás, para generar una convivencia de calidad.

P. Ekman

 

educación_hijosEducar es una de las labores más importantes que puede realizar un ser humano ya que, a través de ella, los niños van descubriendo quiénes son y quiénes pueden llegar a ser. Desde edades muy tempranas comienza a perfilarse la conexión – o desconexión – con la vida, el manejo de las situaciones difíciles, el tipo de relaciones que se establecen con los demás, la conciencia de los propios recursos, los sentimientos hacia uno mismo y cómo se sitúa uno ante el mundo.

Educar no es transmitir información o conocimientos. La vida es mucho más que eso. Educar es acompañar en el camino del autodescubrimiento, apoyar en los momentos de dificultad, y ofrecer las herramientas, estrategias y posibilidades para que los niños puedan adentrarse en la aventura de la vida confiados y encontrando su propio sentido.

 

 mindfulness_crianza_hijosLa educación consciente

Una educación consciente proporciona la oportunidad de que se descubran como parte esencial de una totalidad, en vez de como alguien insignificante, separado o fragmentado.

Potencia la expresión ilimitada e íntegra de cada ser humano como alguien consciente, conectado y amoroso, cuya expresión interior y exterior están en sintonía, que armoniza su mente y su corazón, que es libre y se siente en interrelación con los demás y con la vida. Educar así́ no es algo que se improvise.

 El desarrollo de la atención sería la educación por excelencia.

William James

 

Los beneficios del Mindfulness en la educación de los hijos

El Mindfulness (La técnica de meditación de la Atención Plena como se le traduce generalmente al español), puede aportar múltiples beneficios en el ámbito educativo:

A los padres: como un camino privilegiado para ejercer una paternidad más consciente.

A los profesores: se ha comprobado que el entrenamiento de los docentes en mindfulness reduce su estrés, las bajas por enfermedad, la depresión o el burnout, y ayuda a que disfruten más de su vocación educadora.

Con los niños y jóvenes: enseñándoles a conocerse y aceptarse, ofreciéndoles las herramientas para disfrutar más de la vida, mejorando su rendimiento académico y sus relaciones interpersonales. También se ha comprobado que es de gran ayuda para los niños con dificultades de atención.

 

educación_conscienteEl hogar como un ámbito de seguridad

Cuando los padres y los adultos significativos del entorno del niño, como los profesores, viven y actúan desde la integración y la consciencia, se transforman para el niño en referentes para un desarrollo equilibrado y armónico.

Se constituyen en un lugar seguro y de fortaleza, desde el que aventurarse a explorar, a aprender y pueden correr el riesgo de equivocarse.

Poco a poco el niño interioriza esta confianza y seguridad, y aprende a relacionarse con los demás, con la vida y consigo mismo de una forma nueva.

Puede ir integrando su experiencia emocional desde la observación neutral en vez de desde el juicio, reconoce la interrelación entre sus pensamientos, sus emociones y su cuerpo: descubre que, aunque se sienta triste o enfadado, “él no es solo sus emociones o sus pensamientos”. Crece incorporando de manera natural la libertad frente a lo que siente o a lo que le sucede.

 crianza-y-gestaltComo adultos, aprender a sintonizar internamente con uno mismo y con los demás

Tener hijos es un acontecimiento importante y requiere desarrollar la capacidad de sintonizar con nuestros estados internos y con los de los otros implicados: pareja e hijos. Si evadimos hacerlo, probablemente generaremos muchas pautas automáticas aprendidas en la propia niñez y nos costará más aprender a vivir las dificultades como oportunidades de crecimiento y aprendizaje.

Aparecerán las resistencias ante determinadas experiencias, el miedo a los inevitables cambios o el apego limitador.

Nadie nos enseñó a estar en sintonía con nosotros y con los demás ni a crear una relación especial con la pareja o con los hijos. Sumado a esto, el ritmo de vida acelerado y a menudo el exceso de actividades, nos dejan poco tiempo y energía para la crianza y la educación.

Sin embargo, la vida nos ofrece una magnífica oportunidad para crecer, para sintonizarnos con nosotros y con los demás, aprendiendo a través de nuestra pareja y los hijos aunque nadie nos haya enseñado como hacerlo.

 Debemos ofrecer a los niños y jóvenes de hoy nuevas alternativas educativas más formativas

 No existen manual de uso para la educación ni recetas milagrosas, sólo una cosa es real: la educación de los hijos es cosa de dos no sólo de uno.

 

familia-GESTATL_mindfulnessLa educación no es sólo cosa de la cabeza o del corazón sino de ambos

Si estamos atentos y dispuestos a ofrecer otras alternativas educativas, diferentes a las que utilizaron los adultos del pasado, que sean más conscientes e integradoras, quizás estemos ofreciendo a los niños y a los jóvenes de ahora experiencias que les ayuden a ser, en el futuro, adultos más felices y “con sentido”, que es lo que deseamos de todo corazón.

No existen recetas para educar, ni un modelo de “padre o madre ideal” que podamos imitar. Cuando comprendemos que la educación es cosa del corazón y de la cabeza en armoniosa sintonía, nos damos cuenta de que no basta con que sea uno el que se compromete, sino que ambos han de participar en la labor educativa y han de estar “en coherencia”. La coherencia entre el corazón y la mente nos lleva a armonizar el amor con los límites, la disciplina con la confianza, lo que genera que los niños y los jóvenes puedan construir una buena versión de sí mimos.

 

El mejor regalo que podemos hacer a nuestros niños es el de nuestra propia presencia. Para estar en pleno contacto con nuestras vidas, hay que aprender a desconectar el piloto automático y aterrizar en el momento presente, vivir intencionalmente en el ahora, practicar lo que llamamos la “paternidad atenta”.

Jon y Myla Kabat-Zinn

 

comunicación_familiarLa paternidad consciente

Cuando los hijos llegan traen multitud de cambios en la pareja o en la vida de quien, en solitario, acoge a un nuevo ser en su vida. Surgen sentimientos y experiencias nuevas que irrumpen por sorpresa, que pueden generar mucho estrés por ser desconocidas o por el movimiento que generan. La paternidad consciente es vivir la experiencia de ser padres y madres como una practica de meditación en acción que aporte gozo tanto a los padres como a los hijos. No se trata sólo de aprender a solucionar mejor las situaciones de estrés que se den en la crianza y la educación, sino, principalmente, de enriquecer desde dentro la experiencia de ser padres.

Pautas a los padres y madres para lograr SER PADRES CONSCIENTES:

– Ponernos a la altura de nuestros hijos.

– Estar dispuestos a aprender de ellos todos los días.

– Observarles con atención, con una mirada de interés y curiosidad amorosa.

– Poner los límites necesarios, pero no desde una necesidad de control desmesurada.

– Introducir en la vida cotidiana ritos conscientes que refuercen nuestros lazos. (Al tomar los alimentos, al jugar en familia, al hacer quehaceres domésticos o al atender a la mascota, por ejemplo).

– Dedicarles tiempo de calidad viviendo “el aquí y el ahora” con ellos, sin otras cosas que nos distraigan, con atención plena.

atención_emociones_hijoOfrecer a los hijos una atención real

La actitud de los niños y los jóvenes cambia radicalmente cuanto perciben que estamos con ellos con nuestros cinco sentidos. La relación entre padres e hijos se convierte entonces en un flujo constante: las tensiones desaparecen y se alcanza una mágica sensación de gratitud y equilibrio.

La práctica siempre es la misma: estar completamente presentes, mirando en profundidad, sin juzgar o condenar los acontecimientos o nuestra experiencia de los mismos. Simplemente presencia y respuesta apropiada, momento a momento.

De esta manera, despertarse por la mañana es hacerse conscientes de dicho despertar. Cepillarse los dientes siendo conscientes de la acción de cepillarse los dientes. Dejar de atender otras cosas porque el bebé está llorando es la acción consciente de atender al pequeño y así sucesivamente con cada acción: arreglar a los niños, llevarlos al colegio, ir a trabajar, hacer las compras, realizar trámites, limpiar, cocinar… Todo forma parte de la práctica de la conciencia plena: Todo. Es la diferencia entre vivir con los hijos y la pareja una vida en piloto automático o una vida en consciencia plena.

 

resolución_conflictos_hijosEl patrón del mal comportamiento

En muchos casos, cuando los hijos muestran un patrón de resistencia o “mal comportamiento”, en realidad lo que están reclamando es atención.

Si no somos conscientes de lo que realmente hay detrás de un mal comportamiento en los niños, podemos responder sólo a ese patrón en lugar de responder a la necesidad oculta debajo de ese patrón, con lo que lo reforzaremos sin querer, acentuando su poder limitador para nuestros hijos y frustrante para nosotros.

Cuando por el contrario estamos atentos, presentes y en sintonía interna, nos daremos cuenta de cuál es la verdadera demanda de nuestros hijos, diferenciándola de nuestras propias necesidades, y encontraremos maneras de desactivar esos patrones automáticos y confusos. Nuestra interacción surgirá de respuestas más conscientes, ajustadas y enriquecedoras.

aceptación_incondicional_hijoLos tres pilares de la paternidad consciente

La paternidad consciente se construye sobre tres pilares:

1. Reconocer a los hijos como individuos independientes. Nuestra labor es acompañar y muchas veces encauzar, pero sabiendo que nuestros hijos no son nuestra propiedad ni nuestra extensión, sino seres llamados a ser ellos mismos.

2. La presencia amorosa y compasiva. Requiere el compromiso de recrear continuamente la relación con los hijos a través de la empatía. Esto conlleva tiempo, atención y amor. Honestidad para darnos cuenta de cuándo estamos de cuerpo presente pero ausentes en nuestra atención y nuestro corazón. Se trata de cultivar una presencia amorosa y compasiva, para que los hijos sientan la confianza y la cercanía necesarias para compartir sus dificultades.

3.La aceptación incondicional. La actitud interior de reconocimiento de que “las cosas son lo que son”, independientemente de que nos gusten o no, sin importar lo terribles que sean o parezcan ser en algunos momentos.

La falta de aceptación de la realidad de nuestros hijos, especialmente cuando se alejan de nuestras expectativas, es una fuente de dolor y sufrimiento para ellos y nosotros.

 Ser padres nos exige actualizar la mejor versión de nosotros mismos, la más sabia, la más amorosa y la más coherente.

Jon Kabat Zinn

 Ejercicios para una paternidad y maternidad conscientes

Adaptado de John y Myla Kabat-Zinn

1.- Intenta imaginar el mundo desde el punto de vista de tu hijo.

2.- Imagínate cómo te ven y te escuchan tus hijos desde su punto de vista.

3.- Practica el ver a tus hijos perfectos tal como son.

4.- Permanece atento a tus expectativas respecto a ellos, y considera si están realmente encaminadas a su propio interés y beneficio o al tuyo.

5.- Pon las necesidades de tus hijos por encima de las tuyas propias.

6.- Cuando te sientas perdido, detente y medita.

7.- Desarrolla la presencia silenciosa y la escucha.

8.- Aprende a vivir las tensiones sin perder tu propio equilibrio.

9.- Pide disculpas a tu hijo cuando hayas traicionado su confianza.

10.- Date cuenta de que cada hijo es especial y tiene sus propias necesidades.

11.- Pon límites firmes desde el conocimiento y el discernimiento, y no desde el miedo o el deseo de control.

12.- Trabaja continuamente en la meditación y en el propio autoconocimiento, a fin de poder dar a tus hijos lo mejor que tienes: Tú mismo.

Fuente: Escuela Española de Educación Transpersonal. 

Adaptación: Luis Fernando Martínez. 

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3 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Este tema me parece esencial, yo recuerdo que durante muchos años he escuchado de muchas madres y padres contemporáneos míos (50 años de edad en promedio) que repetíamos mucho la pregunta “por qué no habrá escuelas para padres!”.
    Actualmente siguen sin existir específicamente “Escuelas para Padres”, sin embargo sí existen espacios, como este Blog, en los cuales tenemos acceso a información muy valiosa con el PLUS de que la fuente de todos los temas es de lo más profesional, siempre bien documentados y estudiados.
    Aunque ahora ya soy un abuelo feliz siento que nunca es tarde para aprender algo nuevo.

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    1. Gracias, querido Ricardo por tus comentarios. Sumado a lo que dices, existen talleres de profesionales independientes como yo que ofrecemos talleres de orientación a los padres. Sería hermoso que el gobierno del D F, que tiene una postura más abierta, promoviera espacios para desarrollarlos a un nivel más amplio y para toda la población, incluso para aquellos que no tengan recursos pero que deseen apoyo en la educación emocional de sus hijos. Yo estaría dispuesto a participar.

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    2. Eres un abuelo con mente joven, sigue por ese camino y nunca envejecerás.

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