La paradoja de la dependencia

La paradoja de la dependencia nos enseña que, cuanto más eficiente es la dependencia mutua o interdependencia, más independientes y eficaces se vuelven en lo individual. Vivimos en una sociedad que desprecia las necesidades básicas de intimidad, proximidad y, principalmente, dependencia, al tiempo que sobrevalora la independencia y la autonomía, pese a lo perjudiciales que son estas creencias, las tenemos tan arraugadas, que es difícil que no creamos en ellas.
Desde la década de los años 20 se tenía la creencia que “el exceso de amor materno” era perjudicial para el niño, lo volvería asustadizo, inseguro. En cambio, si se dosificaba, se podía conseguir que fuera una persona más autónoma, segura, independiente, adaptable y con recursos, sin sentir un gran apego por ninguna persona o lugar.
Mary Main comprobó que a los adultos, también se les podía clasificar según su estilo de apego dependiendo de las relaciones que habían tenido con los padres y que estos, a su vez, influían en su estilo parental. Los adultos también adoptan estilos de apego característicos en el contexto de las situaciones afectivas. Para conocer, como adultos, a qué estilo de apego pertenecemos, se creo la encuesta del amor. (Cindy Hazan).

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Enfrentar al miedo

El objetivo real de nuestro miedo es desafiarnos para romper nuestras cadenas y hacernos libres para seguir nuestro camino en la vida, sin las ataduras del pasado. Pero, lo que las personas hacemos generalmente es confundir el objetivo del miedo, percibiéndolo como nuestro enemigo, sin llegar a entender qué, lo que en realidad pretende, es enseñarnos a tener más confianza en nosotros mismos y a ser más fuertes.

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Los trastornos de la ansiedad más comunes

Ansioso es una derivación de la palabra latina Angere, que significa asfixiar o sofocar, que, también, es un síntoma bastante común de la ansiedad es la sensación de opresión y ahogo en la garganta o en el pecho.

Otros síntomas de la ansiedad, de los que ya hemos hablado, son el temblor, las náuseas, el sudor y las palpitaciones. También debemos incluir otros síntomas como padecer algunos de estos temores: pérdida de control, miedo a enfermarse o miedo a morir y la evitación a causa de la ansiedad intensa generada por otras personas, animales o cosas.

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El mayor de mis miedos

Uno de los miedos más difíciles de enfrentar, es el miedo a SER UNO MISMO. Muchas veces, el precio que hay que pagar, es defraudar a aquellos que no nos aceptan por ser quienes somos y que intentan convencernos u obligarnos a ser como DEBEMOS SER, y, por no cumplir esas expectativas, corremos el riesgo de ser rechazados, juzgados, condenados. Sin embargo, si de verdad queremos tener una vida plena y feliz, no podemos sacrificar nuestra verdadera identidad, por nada ni por nadie, debemos enfrentar esos miedos y tener el coraje de decir: Sí, este soy yo, me reconozco como una persona diferente en muchos aspectos, pero no por ello, menos digna, yo también tengo derecho a ser respetado por ser quien soy. Cuando podemos hacerlo, estamos listos para vivir una vida verdadera, la que en realidad nos corresponde, y la única con la que nos podemos sentir realmente satisfechos.

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Mafalda cumple 50 años

Mafalda es una niña de papel que este jueves ha cumplido 50 años. “Todos creemos en el país, lo que no se sabe es si a esta altura el país cree en nosotros”. El dibujante “Quino” extrajo hace medio siglo de su cabeza, cuando era veintiañero, a la meditabunda niña que, asombrada, contemplaba el planeta desde la esquina de la calle de Chile con Defensa, en una ciudad de Buenos Aires donde corrían los aires fríos que vinieron después de la II Guerra Mundial. Argentina no sufrió las grietas de las explosiones, pero sí el miedo al final de la historia.

Y Mafalda se dedicó entonces a contemplar el mundo no fuera a ser que ya no hubiera mundo que contemplar. “¿Por dónde hay que empujar este país para llevarlo adelante?”,

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EL ARTISTA: aprender de las caídas

El Artista es un film que se puede plantear desde diferentes ángulos dentro de un análisis psicoterapéutico como pueden ser el no saber enfrentar los cambios, el fracaso después de haber conocido la fama y el miedo de reconocerse internamente más allá de las máscaras y los roles.

También se puede explorar el relacionado con el destino o la rueda de la fortuna, en aquellas ocasiones en las que la vida nos pone en la cima y, de un momento a otro, nos deja caer estrepitosamente.

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Los síntomas de la ansiedad y la evitación

La ansiedad se manifiesta de forma diferente en cada persona. En muchas ocasiones no somos conscientes de que padecemos la ansiedad o algún trastorno relacionado con ella. Los síntomas de la ansiedad pueden ser muy numerosos y cada persona experimenta un conjunto particular de síntomas que determinan el tipo de trastorno que padece. La ansiedad se presenta en forma de pensamientos, creencias, sensaciones y conductas observables. Algunas personas presentarán síntomas en todas las áreas y otros sólo en una o dos de ellas. La evitación es una forma de reducir momentáneamente la sensación de ansiedad, pero, en la medida en que más se evite aquello que es amenazante, el problema no desaparecerá, por el contrario, irá en aumento generando que un problema que en un principio se puede controlar se vuelva cada vez más grave. Por ello, lo mejor contra el temor a algo, es enfrentarlo y no evitarlo.

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Demasiado difícil para lograrlo

La forma más sencilla de evitar algo que se interpone en nuestro camino para alcanzar un reto, es eliminarlo. Si se trata de palabras limitativas (y poco reales) como “demasiado, muy o mucho”, entonces, hay que eliminarla de nuestro vocabulario cotidiano.

En realidad, no hay nada que sea realmente “demasiado algo”. Es más útil asumir la responsabilidad y elegir si queremos o no hacer las cosas. Por ejemplo, si me escucho decir: “estoy demasiado viejo para empezar a hacer ejercicio” puedo intentar cambiar la frase para decir: “tengo 50 años y elijo no hacer ejercicio” o bien “tengo 70 años y elijo empezar a hacer ejercicio de manera adecuada para mi edad”.

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Mi reconocimiento a todas las mujeres del mundo

Me emociona cuando una mujer que llega a consulta llena de dudas y temores, no siendo capaz de enfrentar su existencia sin la presencia de otro a su lado, después de un tiempo en el que la acompaño a ser consciente de sí misma y a utilizar sus recursos y sus capacidades, logra recuperar su fuerza, su seguridad, su confianza, su dignidad como persona y, a la vez, sentirse capaz de alcanzar cualquier cosa que se proponga.

Fui testigo toda mi vida del dolor y el sacrificio de las mujeres de casa. Fui testigo también de de su valentía y de la renuncia de muchos de sus sueños por amor a otros, por ayudar a los que amaban a lograr sus metas, aún por encima de las de ellas… Por eso hoy, me toca a mí ser su fuerza y su apoyo en el camino de regreso hacia su luz interior.

Ella camina silenciosamente, pero, bajo ese aspecto tranquilo, es todo furia, pura energia eléctrica. La mujer común es tan común como una tormenta. Judy Grahn

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Simbolismo de “la llave” en la película “Tan fuerte, tan cerca” y en la Psicoterapia Gestalt

La pregunta que me planteo después de ver esta cinta es, ¿qué es necesario hacer después de una pérdida tan trágica como la muerte del padre en un atentado? ¿Cómo se puede sanar y recuperar la paz después de eso, si es que es posible?
Muchas veces me he planteado como terapeuta respecto a la necesidad de aprender a “soltar” cuando perdemos a alguien o algo muy amado. Sin embargo, ahora no estoy tan seguro de si se trate de soltar y aprender a reconocer la pérdida o si más bien se trate de un proceso de transformación de un vínculo de un apego, que en realidad, no se pierde nunca.

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La terapia gestalt no es cosa de niños

Efectivamente, la terapia gestalt no es cosa sólo niños, es también asunto de adolescentes, mujeres y, por supuesto, para hombres. Hombres lo suficientemente fuertes para enfrentarse a sus sentimientos, sus necesidades, sus deseos, en pocas palabras, a su vulnerabilidad.

Todo ser humano es vulnerable, aunque se niegue a reconocerlo o enfrentarlo, pero alguien inteligente y con valor y coraje, no es aquel que se engaña diciendo “yo solo puedo” “no necesito de nadie más para enfrentar mis problemas ni para salir adelante en mi vida”, sino aquel que no rehuye sus miedos, que los enfrenta cara a cara, que se atreve a pedir apoyo para conocerse y reconocerse de una manera más real.

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Reconocer la ansiedad, el primer paso hacia la recuperación

Todos los seres humanos sufren, alguna vez en su vida, preocupación, miedo, estrés y ansiedad, sin embargo, para un gran número de personas, el problema de la ansiedad es una fuente de continuo sufrimiento.
La ansiedad crónica provoca problemas en el hogar, con la familia, en el campo laboral, en las relaciones interpersonales, etc. impidiendo que llevemos una vida plena y que seamos tan productivos como podríamos llegar a ser si no se sufriera dicho padecimiento.

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curso en línea: ¡Ay, amor! ¿Dónde estás?

YA ESTÁN ABIERTAS LAS INSCRIPCIONES PARA NUESTRO PRIMER CURSO EN LÍNEA: ¡Ay, amor! ¿Dónde estás? una mirada apreciativa al apego en la pareja. La teoría del apego se basa en la idea de que los seres humanos tenemos la necesidad de una relación íntima y que esta necesidad la tenemos programada en los genes. La evolución nos ha programado para elegir a un individuo particular del entorno y convertirlo en alguien especial para nosotros.

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¿Por qué a mí?

¿Por qué a mí? ¿Por qué me tuvo que pasar a mí? ¡No es justo! Son típicas expresiones que se escuchan en el consultorio terapéutico y en la vida en general. Muchas personas consideran injusto el que la vida no les dé lo que desean en el momento y de la forma que quieren. Y lo que es aún más frustrante: que les quite lo que ya han alcanzado o les enfrente a pruebas dolorosas como pérdidas, enfermedades, eventos desagradables, desilusiones y fracasos.

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Los celos: ¿una emoción normal o patológica?

Los celos, cuando llegan a ser patológicos, se presentan más frecuentemente en la relación con la pareja. El celoso siente celos de su compañero o compañera y tiene celos del rival o rivales (real o imaginario), que pone en riesgo la relación.

Sin embargo, es importante insistir en que los celos tienen un valor adaptativo. Sentir celos no es sinónimo de trastorno o patología. Al igual que las demás emociones, son inherentes al ser humano, por lo que no se pueden eliminar, sería tan absurdo como pretender eliminar el miedo, la tristeza, el amor, el enojo lo la alegría.

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