Recordando a mi padre: Miguel Martínez Villicaña.

Este escrito lo hice con la intención de realizar un homenaje a mi padre y también, con el deseo de transmitir como muchas veces la vida se encarga de darnos las lecciones que necesitamos. Aunque yo me sentía muy cercano a mi papá durante mis primeros años, llegó un momento en que nos separamos. Supongo que fue cuando me acercaba yo a la adolescencia y durante todo ese tiempo que coincidió también, con la etapa en la que asumí mi orientación sexual. A pesar de que mi padre era mayor y sin preparación, pudo llegar a comprenderme y a defenderme, incluso de mi madre, comprendiendo desde su corazón de padre que yo estaba sufriendo en medio de mi proceso. La vida, de una manera un tanto extraña, nos colocó en la circunstancia de volver a vivir bajo el mismo techo durante su último año de vida. Y, durante ese periodo, ambos tuvimos la oportunidad de cerrar todos nuestros asuntos inconclusos y despedirnos en armonía y en paz.

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Terapia en línea (videoconferencia)

La terapia en línea se basa principalmente en proponer una comunicación virtual entre terapeuta y paciente, sin que por ello se pierda la seriedad, ni deje de haber un compromiso recíproco en el proceso. Es un apoyo para las situaciones de crisis personales y familiares, la pérdida del sentido, problemas emocionales como la ansiedad, la depresión, orientación sexual, crisis de soledad, duelos por muerte o pérdidas y mucho más.

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Claves para el éxito en la relación de pareja

Para amar de verdad, de manera sana, adulta, es importante que antes hayamos sanado, reparado o cubierto – por lo menos en gran medida – nuestras heridas y carencias personales, para no demandarle a otra persona que nos resuelva lo que nos toca resolver a nosotros. Si somos capaces de eso, entonces podremos aspirar a tener un verdadero compañero de vida, construir una pareja no entre dos seres incompletos, dos ‘medias naranjas’, sino una pareja entre dos personas completas, capaces de acompañarse y apoyarse de manera amorosa e incondicional, sin pretender, ninguna de ellas, que sea el otro el que haga el trabajo sucio de resolver lo que nos toca resolver individualmente, es decir, dos personas con amor propio.

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Salir del closet y recuperar el derecho a ser uno mismo

A veces, aunque estemos haciendo lo correcto desde nuestro punto de vista, las reacciones y los comentarios de los demás nos hacen dudar de si estamos hemos tomado la decisión correcta. En estos casos hay que tener mucho cuidado de identificar si la reacción de juicio, de reproche o de censura del otro no es en realidad, un reflejo del miedo y del enojo de la persona que nos juzga porque le estamos haciendo ver que nosotros sí estamos teniendo el valor de movernos, de cambiar, que estamos teniendo el coraje de correr nuevos riesgos para poder ser nosotros mismos, a diferencia de ellos que han decidido quedarse, por miedo, por cobardía, en su mismo lugar de seguridad, aunque eso signifique traicionarse a sí mismos.

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Cómo salir del closet y reconocer la homosexualidad

Para salir del closet no sólo se necesita valor, se necesita coraje. El valor nos ayuda a enfrentar el miedo de decirle a los demás quien eres en realidad, pero el coraje, te hace actuar desde el corazón (coraje y corazón vienen de la misma raíz “co” y coraje significa: impetuosa decisión y esfuerzo del ánimo, valor). Actuamos desde el corazón para defender lo que somos, para sentirnos dignos y merecedores de respeto. Salir del closet se da en dos sentidos: por un lado, implica hacer una salida personal y existencial que implica reconocerse a uno mismo con su propia identidad afectivo-sexual y la segunda salida que implica salir al mundo y mostrarse de manera auténtica ante la familia, la escuela, el trabajo, la iglesia, los amigos, la sociedad en general.

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Día internacional contra la Homofobia: 17 de mayo

Es terrible que, más allá del cariño que la familia o los amigos puedan sentir por nosotros los homosexuales, en el fondo, se nieguen a soltar sus creencias – ideológicas, religiosas, políticas, morales -, y nos sigan rechazando en el fondo. Algunas personas pueden, consciente o inconscientemente, poner por encima sus prejuicios, al amor y eso, a fin de cuentas, es abuso y discriminación, en resumidas cuentas, desamor.
¿Por qué si la vida es un lienzo de colores contrastantes a los seres humanos les cuesta tanto trabajo aceptar las diferencias? ¿Por qué no podemos tener derecho, por el simple hecho de ser minoría, a amar diferente, desear diferente, a tener diferentes necesidades y formas de pensar y sentir?

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Si por lo menos hubiera sido niña

Ser padre o madre genera muchas expectativas en relación a cómo se espera que un hijo sea o se comporte. Sin embargo, ser padres también implica una responsabilidad y un compromiso de reconocer que los hijos son seres diferentes a uno mismo y, como tales, son individuos libres de elegir cómo quieren ser, sentir, pensar, actuar y esto, con toda seguridad, implica muchas diferencias en relación con los progenitores.
Por mucho que los padres estén conscientes de esto, muchas veces temen equivocarse y, por miedo a hacer daño a sus hijos en la manera en que los educan, llegan a cometer el error de extralimitar sus exigencias restando importancia a la individualidad de sus hijos llegando, incluso, a pasar por encima de ella, negándose a reconocer su derecho a aprender de sus propios errores y a reconocer libertad de elegir qué tipo de persona quieren ser. Esto es especialmente significativo en lo referente a la sexualidad y a la orientación sexual.
Cuando el individuo reconoce que es diferente a los padres en relación a su orientación sexual, puede ser un factor que genere muchos conflictos al interior de la familia. Si los padres no son lo suficientemente sensibles e inteligentes para manejar que sus hijos sean de una orientación sexual diferente a la de ellos, pueden generar mucha confusión y dolor a sus progenitores, cuando lo que estos esperaran de sus padres es apoyo, comprensión y respeto.

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Amnistía Internacional por los derechos de los homosexuales

De niño o de adolescente mi condición homosexual era algo que me atormentaba y me generaba mucha vergüenza, tenía miedo de que si mi familia se enterara y me dejaran de querer y un miedo inmenso a irme al infierno. En esa época, jamás me imaginé que algún día estaría casado, viviendo con un hombre maravilloso, en la casa de nuestros sueños, siendo profesionales exitosos, viajando por el mundo, con una red de amigos inmensa y con mucho reconocimiento por habernos atrevido a luchar, tanto él como yo, por nuestra dignidad, nuestra libertad y nuestra felicidad.

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De cómo la tragedia de un hombre se convirtió en su mayor felicidad

Conozco a un ser muy especial que afirma que el mayor motivo de sufrimiento en el pasado, durante su infancia y su adolescencia, fue el saberse homosexual, el ser y el sentirse diferente, era algo que le avergonzaba, que le atormentaba cada día.
Ese saberse diferente del resto de sus compañeros y de todos los hombres que conocía le provocaba mucha inseguridad y lo hacía sentirse inadecuado. Este hombre especial no entendía porqué no podía ser como su padre, su hermano, sus compañeros de la escuela o cualquier otro que conociera, simplemente sabía, desde muy temprana edad, que a él le gustaban las personas de su mismo sexo, pero también sabía, que eso no podía compartirlo con nadie…

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Carta de Freud a la madre de un homosexual

Deduzco, por su carta, que su hijo es homosexual. Lo que más me impresiona es el hecho de que usted haya omitido este término cuando me ha hablado de él. ¿Puedo preguntarle por qué lo evita? La homosexualidad, desde luego, no es necesariamente una ventaja, pero tampoco es nada de lo que haya que avergonzarse. No es un vicio, ni un signo de degeneración, y no puede clasificarse como una enfermedad. Más bien la considero una variación de la función sexual, originada en una detención del desarrollo sexual. (fragmento de una carta escrita por Freud a la madre de un homosexual).

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Un terapeuta no anuncia en su tarjeta: “terapeuta gestalt, homosexual”

La orientación sexual es la identificación de las preferencias y la decisión consciente y voluntaria de asumir su verdadera identidad sexual. Es elegir llevar un estilo de vida: pareja, amigos, etc. Congruente y auténtico, sin tener que hacerse pasar por alguien diferente y esto implica un compromiso con el grupo, un riesgo (en el caso de sociedades que no aceptan o aceptan parcialmente la homosexualidad), y, también porqué no, una liberación y una madurez. La madurez de ser quien se es en realidad, independientemente de la aceptación o el juicio del otro, por dignidad y por respeto a la propia persona.

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Lector solicita ayuda para dejar de ser homosexual

Si bien la mayoría de los homosexuales lleva una vida exitosa y feliz, algunos, a menudo bajo coerción por parte de sus familias o de grupos religiosos, desean cambiar su orientación sexual por medio de la terapia. Sin embargo, la realidad es que el homosexualismo no es una enfermedad. No requiere tratamiento y no se puede cambiar.

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Homofobia en la familia, Gestalt, y Aceptación personal

No podemos pasar la vida culpando a otros de nuestros problemas o insatisfacciones, cuando se llega a la edad adulta, le toca a cada persona responsabilizarse de su propia vida y defender su derecho a ser ella misma y a ser feliz, a nadie más.

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Avaaz – Ley anti-homosexual en Uganda — ¡Ganamos!

La organización AVAAZ.org por segunda ocasión se dio a la tarea de frenar en Uganda una iniciativa del partido conservador para castigar la homosexualidad con la pena de muerte. Después de una intensa campaña a través del internet y los medios de comunicación, esta organización logró reunir miles de firmas y frenar tal iniciativa, una prueba fehaciente de que la unión y la colaboración de todos es necesaria para cambiar el mundo y acabar con la injusticia. No a la pasividad, el conformismo y la autocomplacencia, sí a la acción, la responsabilidad, la colaboración y el compromiso.

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¿Realmente vemos lo que vemos?

No siempre lo que vemos es lo que en realidad es. Cuando juzgamos, lo hacemos desde nuestro marco de referencia y percepción personal, pero esa realidad que pensamos tan evidente, puede estarnos engañando completamente y, a raíz de ese error, podemos cometer muchos errores y, peor aún, hacer mucho daño a otros.

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La Otra Familia

Es alentador y digno de reconocimiento el valor para realizar una cinta con esta temática y la forma en que se aborda conociendo el riesgo que implica el mostrar de una manera directa el tema de los matrimonios gays y la adopción por parte de estos, a una sociedad tan conservadora, prejuiciosa y retrasada como es la nuestra a comparación de otras culturas en el mundo.

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La Gestalt y la Orientación Sexual

La terapia Gestalt acepta incondicionalmente a la persona y le brinda todo su apoyo para que logre correr el riesgo de ser él mismo. En el aspecto de la Orientación Sexual no es la excepción, la Gestalt es una excelente alternativa para las personas que enfrentan el momento crucial de aceptar su homosexualidad o cualquier otra orientación para que pueda encontrar los recursos y el apoyo necesarios para poder manejar con mayor seguridad y fortaleza los rechazos, juicios e incluso agresiones a los que se pueda enfrentar ante dicha circunstancia.

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