Primer demonio del desarrollo personal: Los introyectos

Los introyectos son aquellas ideas, creencias o valores que las personas se tragan sin masticar, ideas o creencias que se aprendieron a temprana edad y que provienen de una persona emocionalmente significativa para el infante: alguno de los padres, abuelos, tíos, profesores o cualquier otra persona a la que el niño consideraba una autoridad moral.
No todos los introyectos son nocivos para la persona, sin embargo, en terapia solemos desvelar los conceptos que le duelen al paciente y que ha interiorizado. Éstos son los que no están beneficiando el buen desarrollo.

Parte de la terapia Gestalt se dedica a localizar estos introyectos, de manera que el paciente pueda ver el mapa que lo ha guiado en su vida. Una vez tiene los patrones a la vista, puede observar cómo le han afectado y decidir si desea seguir aceptándolos o, por el contrario, quiere crear una nueva forma de vida.

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Segundo Demonio del Desarrollo: Las experiencias obsoletas

¿Estás preparado para soltar tu pasado? Las experiencias obsoletas, son aquellas cosas que nos ocurrieron en el pasado, que nos generaron una sensación desagradable – miedo, vergüenza, frustración, impotencia, dolor -, y que seguimos arrastrando hasta el momento presente, con la creencia de que seguimos siendo incapaces, como entonces, de poder resolverlas y, por tanto, las evadimos o las negamos y continuamos apegados al dolor de lo que ocurrió allá y entonces como si siguiera ocurriendo en el momento presente.

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