El consultorio de la web: Reencuentro de un padre con su hijo adolescente

Cuando la vida nos pone en situaciones complicadas, como en el caso de este padre que se ve obligado a hacerse cargo de su hijo adolescente, puede sentirse mucha ansiedad e inseguridad, por no considerarse capaz de enfrentar el nuevo reto que, por otra parte, no se ha elegido voluntariamente. En eso casos, es importante reconocer que, por mucho que no queramos aceptar lo que se nos presenta, si no tenemos más elección que aceptar o, finalmente estamos dispuestos a correr el riesgo, siempre se trata de una oportunidad para nuestro crecimiento y superación. Tal vez, si la crisis no se presentara por sí misma, nunca nos atreveríamos a vivir ciertas cosas y eso nos quitaría posibilidades para ser mejores seres humanos.

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Ya es tiempo de aceptar ser quien eres

Es tiempo, es tiempo para crecer, para aceptar, para madurar, es tiempo para soltar el miedo a los que son diferentes y tiempo para aceptar que tu eres diferente, pero que vales lo mismo que cualquiera. Es tiempo de tener el valor, el coraje, la dignidad de ser tu mismo, de defender tu derecho a ser quien eres, es tiempo de amarte y de amar a quien tu deseas, de vincularte y de construir una historia al lado de esa persona… Mas alla de su raza, de su religion, de su cultura, de ser de tu mismo sexo o del sexo opuesto. No tengas miedo, ya es tiempo de dar la cara… De ser valiente, de no engañarte ni de engañar a nadie mas. Es tu derecho, es tu derecho, es tu derecho de ser libre. Es tiempo de no rendir cuentas, de no justificarte ni de dar explicaciones… Es tiempo, simplemente, de ser tu, de ser quien eres. Bienvenido a tu verdadera identidad. Yo te acepto y te abrazo con aprecio, con respeto, con orgullo. Vamos, vamos juntos a defender nuestra libertad para ser, para amar.

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La sana expresión de los sentimientos

Las emociones no son algo abstracto, son energía que se materializa en nuestro interior y ocupa un espacio real. Si nos congestionamos con nuestros sentimientos, en nuestro organismo no queda lugar para nada más a menos que digiera lo que estamos sintiendo, o lo expresemos abiertamente corriendo el riesgo de sentir dolor al hacerlo. Sin embargo, cuando nos atrevemos a decir lo que sentimos, a expresar nuestros sentimientos de miedo, enojo, tristeza, coraje, impotencia, nos sentimos instantantaneamente liberados. Hablar de lo que estamos sintiendo en realidad, sin reprimir las emociones es el primer paso para poder elaborar la experiencia que estamos enfrentando y trascenderla.

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Carta del Sr. Don Tumor a Luis Fernando

Las enfermedades y los síntomas son mensajes de nuestro organismo que nos ayudan a reconocer y a tomar consciencia de los cambios en nuestra conducta que son necesarios realizar. Para la resiliencia, la búsqueda del significado es un elemento importante para trascender los momentos de crisis. El ejemplo que aquí comparto, es un ejercicio diseñado por mí para trabajar mi síntoma de un edema hipofisario que padezco.

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Carta al señor Tumor Hipofisario

Cuando un evento, experiencia o enfermedad pone en riesgo nuestra integridad física o, incluso, nuestra vida, tenemos muchos sentimientos como rabia, miedo, impotencia, coraje, tristeza. Antes de tratar de entender racionalmente las cosas o, incluso, tratar de encontrarle un sentido a lo que nos está sucediendo, es importante reconocer los sentimientos “negativos” que estamos sintiendo y expresarlos de alguna manera. Esta carta escrita al tumor en mi cabeza, es una herramienta que propongo para ello.

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Palabras del corazón

Existen muchas formas de expresión y de comunicación, pero cuando tratamos de brindar apoyo y comprensión, lo mejor es ser auténticos y, en vez de estar buscando las “palabras precisas” desde nuestra mente, dejar que hablen nuestra intuición y nuestros sentimientos, que surjan, no desde nuestros conocimientos intelectuales, sino desde el encuentro y el contacto con el otro.

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