Carta del Sr. Don Tumor a Luis Fernando

estimado Luis Fernando

Luis Fernando, he leído muy atentamente la carta que usted me ha enviado. Comprendo que no haya sido nada grato para usted enterarse de que, nuevamente, he venido a visitarlo. Nadie, en su sano juicio, se alegra de saber que un “cuerpo extraño” le ha crecido justo en el centro de la cabeza.

Entiendo que no es fácil para ti (ya que estamos tan íntimamente ligados, creo que puedo hablarte de tú, si me lo permites), el volver a vivir la experiencia de mi presencia cuando en la ocasión anterior tuviste que padecer tantas molestias y tanta ansiedad.

Créeme, Luis Fernando, que mi intención no es hacerte daño, ni lastimarte. De hecho, no soy yo quien decide las cosas que están pasando, yo solo soy un mensajero de algo más grande que yo y que tú.

Puede ser llamado naturaleza, Dios, vida, el nombre no es lo más importante, sin embargo, mi función, es hacerte llegar dicho mensaje por parte de esta fuerza superior.

¿Por qué utilizar este camino? No lo sé, no tengo esa ni muchas otras respuestas a tantas preguntas que tú me haces. El hecho es que las

Taller: Amar lo que es

cosas son así y tú mismo impartes un curso o taller que se llama, si no me equivoco: Amar lo que es, ¿lo recuerdas? Sí, yo sé que lo recuerdas muy bien. En ese taller tú enseñas a los participantes a aceptar las cosas tal y como son y a no pelearse con ellas ni permitir que los pensamientos negativos te dominen.

Taller de Resiliencia: superar la adversidad

También recuerdo que uno de tus talleres de más éxito es el de la

Resiliencia: aprender a través de las crisis.

Me parece que ese taller lo diseñaste justo después de que me sacaron por primera vez de tu cabeza.

Para ti era muy importante decirle a las personas que todas las experiencias dolorosas de la vida, tienen un por qué, un sentido que te permite aprender de ellas y, no sólo superarlas, sino trascenderlas y desarrollarte en muchos aspectos.

Sé que me vas a decir que todo esto lo sabes mejor tú que yo, pero que en este momento estás vulnerable, enojado, asustado, y no tienes ni el deseo ni la energía para ponerte a buscar el sentido de todo esto.

En este momento toda tu energía está concentrada en cuidarte y en buscar la solución “al problema” (sí, ya sé que me vives en este momento

La fuerza de la amistad

como un grave problema del que te quieres deshacer lo más pronto posible y  no te juzgo por ello).

Pero yo confío plenamente en que todas esas cosas qué ya sabes, una vez que salgas de la crisis provocada por el impacto de que he vuelto, las pondrás en práctica y las utilizarás, con tu sensibilidad, no sólo para bien tuyo, sino de todos aquellos que te rodean.

No sé si está bien que sea yo el que lo diga, ni si confiarás en mí, querido Luis Fernando (empecé hablándote de usted y ahora hasta te llamo querido), pero claro que no te vas a morir por consecuencia mía ni vas a correr más riesgos de los necesarios.

pareja homosexualClaro que seguirás disfrutando de la vida, de tu pareja, de tu familia y de la suya, de todos tus amigos y seres queridos aquí, en España, en Viena,  en Chile, en Argentina o en cualquier otro lugar del mundo.

También podrás seguir leyendo y escribiendo, aprendiendo y enseñando, dando cursos y terapia por muchos, muchos, muchos años. Te lo aseguro. No tengo la posibilidad de garantizártelo, pues no soy ningún dios, pero estoy convencido de que la vida te dará una existencia tan prolongada como a tu padre, como a tu madre y todos los parientes que mencionas en la carta que me escribes.

Y por supuesto que podrás seguir viajando con tu compañero y conociendo cuanto rincón del mundo se les antoje. Y de la misma manera, podrán seguir disfrutando de su “casa del árbol”, como ustedes le llaman, en Cuernavaca.

Tampoco debes preocuparte por tus periquitas Aquí y Ahora, porque aquí y ahoray después, seguirás cuidándolas y disfrutándolas como

ha sido hasta hoy.

Seguirás disfrutando del contacto humano y de las relaciones. Conocerás a más personas y se enriquecerán mutuamente para, como tú

familia
La fuerza de la familia

insistes tanto y en tantos lugares, seguir cree siendo juntos.

En cuanto al peso, ahí no estoy tan seguro de que lo logres, pues te encanta la comida y la bebida, la fiesta y la celebración, y eso está muy bien. Qué bueno que lo sigas intentando.

Sólo que, ten cuidado, tú estás consciente de que el sobrepeso tampoco es bueno para tu salud, y, si quieres seguir disfrutando de la vida y de todo lo que dices, también debes ser responsable de tu bienestar.

En fin, por mi parte creo que es todo. Me imagino que te quedas con la duda de lo que te decía al principio de esta misiva, en relación de que yo solo soy un mensajero de algo superior y querrás saber cuál es el mensaje.

Louise Hay

Desafortunadamente, las cosas no son tan sencillas y no me toca a mí interpretar lo que vengo a comunicarte, pues tú, como especialista en síntomas, sabes que los mensajes del cuerpo no son en tu mismo idioma, sino que hay que saber descifrarlos.

De cualquier manera te puedo decir que tu Hipófisis (el órgano donde estoy instalado), en breve se pondrá en contacto contigo para darte varias señales que te ayudarán a entender y a hacer consciente aquello que necesitas saber para que puedas desarrollar aquello que tengas que desarrollar y yo ya no tenga que regresar nuevamente a decirte aquello que no has podido ver hasta hora.

Por favor, espera a que ella se ponga en contacto contigo, no desesperes, sé que será pronto.

Bueno, estimado Luis, creo que por ahora, por mi parte es todo. No te mando un abrazo porque sé que no te interesa que te abrace, además, si ya estoy instalado en el centro de tu cabeza, sentado en la silla turca de tu hipófisis, pues ya no hace falta decirte que “estoy contigo” en las buenas y en las malas, ¿verdad?

Tumorosamente

El señor don Tumor.

(Esta carta fue en respuesta a la que le escribí y que puedes ver picando aquí:( carta de Luis Fernando a don Tumor)

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8 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Ingrid O. dice:

    Hola Luis Fernando. Cómo has estado? Me he enterado de tu blog porque mi marido Cristián tiene un tumor hipofisiario. Lo tiene hace años, pero como no es funcionante, no había que operarlo a menos que molestara el nervio óptico. Y ese momento ya llegó. Ha tenido muchas complicaciones para operarse, pues está con los glóbulos blancos y rojos un poco más bajos de lo que debería tenerlos. Pero este lunes se opera y lo lamentable es que hoy (viernes) amaneció resfriado, con fiebre. Nosotros somos de Chile y en esta época del año hace mucho frío en las mañanas y por las noches, en tanto, en las tardes, sube el calor.
    Estamos muy angustiados, no tanto por la presencia de nuestro “don Tumor”, sino por lo que se ha tardado en realizarse la operación. Yo trato de buscarle una explicación al `por qué tantas trabas para sacarse este indeseado habitante de la cabeza de mi marido, pero la verdad es que siempre se me ilumina y aclara la mente cuando me pregunto totalmente lo contrario: y por qué nosotros no? Somos tan humanos como el de enfrente, como tu o como todos los otros, no somos seres especiales que podamos estar benditos sin enfermarnos. Y como dices en tus palabras, tenemos que aceptar las cosas como son, lo que no significa luchar para combatirlas, pero sí recibirlas y aprender que la vida no es injusta, sino imparcial.
    Y creo que respecto del mensaje que “don Tumor” nos deja a nosotros como familia es que tenemos que cuidar nuestra salud, no dejarnos de lado y olvidarse a las celebraciones y abusos que nos ofrece lo terrenal. Tampoco digo que nos convirtamos en unos monjes budistas ni veganos absolutos. Sino cuidemos el cuerpo, que es un regalo de Dios (según mi creencia) y convirtámoslo en un instrumento para hacer cosas buenas para nosotros, para nuestras familias y para el futuro.
    Sinceramente, Luis Fernando, espero que te hayas recuperado bien de tu reincidente visita y que ya no vuelva más.
    Nosotros nos dedicaremos a mejorar a este resfriado y que su operación pueda acontecer sin problemas, con el favor de Dios.
    Saludos desde Chile,
    Ingrid

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    1. Hola, Ingrid:
      Muchas gracias por compartir la experiencia de tu marido y la tuya que creo, que pese a la distancia, nos une. Estoy de acuerdo contigo en hacer lo que toca y lo demás dejarlo en manos de los médicos y de Dios. Recuero que un día antes de que me hicieran la segunda intervención con rayos Gamma Kniffe, tuve la buena puntada de hacerme un esguince en el tobillo derecho. Le hablé al médico y le dije que no me podía operar porque me había lastimado el tobillo. Él me dijo que me iban a operar de la cabeza, no del tobillo y que, por tanto, los planes de la intervención seguían. Yo me di cuenta como, desde mis temores naturales, mi cuerpo había reaccionado doblándome el pie en un escalón por el que paso todos los días, pues está en la terraza de mi casa.
      Viendo que eso no me iba a detener para enfrentar lo que tocaba, acudí a la cita en silla de ruedas y sucedió lo que tenía que suceder. Ya pasaron un par de años de aquello y me siento muy bien. Cada año me hacen la revisión para comprobar que todo está en orden y, afortunadamente, hasta hoy todo va bien y el “indeseable” no ha regresado, afortunadamente para mí y para todos mis seres queridos. Lo cuál no es garantía de nada, pero para eso medito, para aceptar que las cosas son como son, que nada puede cambiar la realidad de algo que nos toca, que los asuntos de Dios son de Dios, los míos son los míos y los de otros de otros y que, en los únicos en los que puedo influir son los míos y, como tú bien dices, los míos hacer todo lo posible porque mi salud esté bien, estarme checando y, cuando toque atenderme, hacerlo poniéndome en manos de los médicos cuando así toque, pues su asunto es poner todos sus recursos y conocimientos en ayudarnos a curar cuando eso sea posible.

      TE DESEO A TI Y A TU MARIDO LA MEJOR DE LAS INTERVENCIONES Y LA PRONTA RECUPERACIÓN.

      SALUDOS CON AFECTO Y CONFIANZA DE QUE TODO SALDRÁ BIEN.

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      1. Ingrid O. dice:

        Feliz de haber recibido tus palabras, Luis Fernando. Te cuento cuando lo operen, pues hoy no fue, por fortuna, pues Cristián, mi marido, estaba entrando en una amigdalitis y está de lleno con antibióticos. Un abrazo afectuoso.
        Ingrid

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  2. Alma hernandez Nava dice:

    Hola Luis se de ti por mi amiga Esmeralda, perdona si no te pedi permiso, me encanto tu carta al tumor y su respuesta, soy psiquiatra, paidopisuqiatra y psicoterapeuta, pero sobre esto soy un ser humano, que cree que las cosas tienen un sentido que en algunos momentos no entendemos, como tu lo interpretas en las cosas que podemos aprender en las crisis, lo que yo he aprendido en esta vida es a tener fe, un pensamiento positivo y asi lograr grandes resultados. El señor tumor va a irse, sebes porque como terapeuta das mucho de ti, ademas por lo que escribes tambien das y recibes mucho de tu familia y tus amigos. Soy Alma y estare pendiente para celebrar cuando el señor tumor se valla para siempre de tu vida. Te envio salud perfecta y un gran abrazo.

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    1. Alma, no tienes que pedir disculpas, el blog esta abierto asi como la mente y los corazones de todos los que lo hacemos, yo, compartiendomexperiencias y conocimientos y las maravillosas personas, como tu y muchos otros, que complementan mis escritos y les dan vida. ¿De que sirve escribir, por bien que se haga si no hay un otro que te lea y te responda? Soy un convencido de que la realidad es algo que se construye a traves del contacto de las personas. La mirada del,otro me hace real, me da vida y existencia… Me dota de alma, como tu nombre.
      Gracias por tus palabras, tu apoyo, tus deseos…. Creo que haces honor a tu nombre al ser una mujer con una hermosa Alma y tambien con mucha intuicion, pues pareciera que me conoces de toda la vida. Por ultimo quiero decirte que claro que estarás invitada a la despedida del señor tumor, ñero no antes de que haya quedado bien claro cual es su mensaje.

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  3. Estar en el momento no significa estar sólo en situaciones agradables, significa enfrentar la realidad de nosotros y del mundo. En la experiencia real del momento se puede necesitar enfrentar, evaluar las cosas a fondo, reconocer que nos sentimos impotentes, desesperados, enojados, que tenemos temor o que no queremos seguir adelante pues no encontramos la manera de sentirnos mejor. En vez de luchar con eso, simplemente, lo enfrentamos y experimentamos las sensaciones de cada situación sea cual sea.

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  4. Sonia Trejo dice:

    Hola amigo!! Trato de entender la incomoda visita de Don tumor pero creo que estoy muy lejos de poder entenderlo del todo bien, sin embargo lo que si te puedo decir totalmente convencida de ello es que las cosas siempre tienen una razón y es ideal que sea para mejorar nuestro transito por la vida aún cuando a veces no encontremos la utilidad, son procesos que tenemos que pasar para entender cosas, mirar en otras direcciones abrir todos los sentidos, enfrentr nuestros miedos y tantas y tantas cosas que perdemos en la cotidianidad pero que te puedo decir? Si tu lo sabes mejor que muchos!!! Espero que la molesta e incomoda visita de Don tumor sea breve y deje sus enseñanzas y lecciones e vida en un cd ó un archivo de conputadora.

    Te mando un grande y afectuoso abrazo y
    aprovecho para decirte que me da mucho gusto que nuestro proceso de comunicación este empezando a fluir y que cada que veo lo que nos compartes viene a mi memoria por un segundo el día en que te conocí y lo agradable que eres!

    Estaré al pendiente de tu huesped para saber cuando se va para no volver jamas!

    Bike by ^_^

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    1. Sonia, querida, mil gracias por tu hermoso comentario. Lo que te puedo decir es que, desde la resiliencia, siempre, para poder trascender un evento como éste, una crisis, una tragedia de cualquier tipo, es necesario encontrarle un sentido, algo que nos ayude a no vivirnos como víctimas de la vida, de Dios o de la naturaleza. Tal vez, desde nuestro pensamiento racional, nos cueste mucho trabajo entender las cosas. A veces, lo que hace falta, es echar mano de la Fe y de la confianza. Encontrar un sentido, en fin, puede ser cualquier cosa, pero, mientras más positivo sea ese sentido, mientras más nos ayude a madurar, a crecer, a ayudar a otros a aprender a través de nuestra experiencia, más poderoso será.
      Algunos tips para encontrar el sentido de algo puede ser que aquello que nos pasa es para:
      Mejorar el mundo, nuestro hogar.
      Ser más auténticos, aceptarnos más a nosotros mismos.
      Vencer el miedo a algo
      Desarrollar nuestra capacidad de perdonar
      Descubrir y sacar el poder oculto dentro de uno mismo
      Incrementar nuestra capacidad de amar
      Incrementar nuestra fortaleza personal
      Reconocer todas las cosas buenas que tiene nuestra vida
      Descubrir cuál es nuestra misión para con el mundo y con los otros
      Ser una persona más consciente, responsable y madura, es decir, ser una buena persona.

      ¿Qué otros se te ocurren a ti?
      Un beso con mucho cariño hasta allá, donde tú estás.
      Luis Fernando.

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