Éxito es: no perder de vista lo realmente importante

dEmo_corazon3_mrEn una ocasión, en Madrid, tuve la ocasión de tomar  el taller de Negociación y Resolución de Conflictos con mi adorado amigo Luis Dorrego.  Algo que me quedó muy gravado en esa ocasión fue una anécdota que nos contó Luis sobre no perder de vista nunca lo que realmente nos interesa en cada situación y enfocarnos en ello plenamente para poder obtenerlo.

Luis nos contó que había acudido a la oficina de correos por un paquete que le habían enviado y se formó en la fila para reclamarlo. Al llegar su turno, se acercó al mostrador y le entregó al empleado el acuse de recibo solicitándole su paquete. El hombre tomó el papel y lo revisó, después volteó a mirar a Luis y le dijo:

– Muéstreme su identificación (DNI).

Luis se buscó en los bolsillos pero no encontró nada, miró al funcionario y le dijo:

– Creo que la olvidé en casa.

– Entonces no puedo entregarle el paquete.

– Oiga – insistió Luis -, entienda que vivo lejos, el plazo para poder recoger mi paquete está por vencer y yo necesito esos materiales para mi…

El empleado de correos lo interrumpió sin dejarlo terminar y en tono frío le dijo:

– Sin identificación, no hay paquete, ya se lo dije. –  Ignorando a Luis, el hombre miro hacia la fila y dijo:

– ¡El siguiente!

1195734053_0Luis sintió que le hervía la sangre, de manera impulsiva o automática quiso estallar y gritarle al hombre que era un inepto, un prepotente y muchas cosas más que en ese momento le pasaron por la mente. Pero se detuvo, respiró profundo y recordó que esa forma reactiva de reaccionar no le ayudaría a conseguir lo que realmente importaba. El enojo y la molestia que le ocasionaba el empleado era lo menos importante. Él debía enfocarse en lograr el objetivo por el que estaba ahí y ese objetivo era su paquete.

Después de tener claro esto, Luis, sin moverse de su lugar, pese a que el hombre no dejaba de penetrarlo con la mirada por no dejar libre el paso a la siguiente persona, buscó las alternativas para conseguir lo que quería. De pronto miró hacia la fila continúa y observó una escena que le pareció similar a la suya. El hombre junto a él también deseaba recoger un paquete y otro empleado le había solicitado su identificación. Al darse cuenta de que no la traía, el sujeto buscó una tarjeta de presentación y se la mostró al empleado diciéndole:

Resolución de conflictos-Olvidé mi DNI pero traigo mi tarjeta de presentación con mi nombre y mi domicilio.

El empleado de correos que lo atendía tomó la tarjeta, la miró unos segundos y asintió.

-De acuerdo, permítame un momento. Se retiró y en menos de un minuto regresó con un paquete y se lo entregó a la persona quién firmó y se marchó después de eso.

Luis buscó entonces en su chaqueta y, sonriendo, sacó una tarjeta de presentación y se la enseño al hombre malhumorado, quién lo miró en silencio y frunciendo el ceño.

-Tenga – le dijo Luis.

-Ya le dije que lo que necesita es su identificación. Esto no le sirve para…

Luis no lo dejó terminar diciéndole  en tono firme pero tranquilo:

– Hace un par de minutos su compañero le acaba de entregar un paquete a otra persona con su tarjeta de presentación.

Él funcionario de correos reaccionó sorprendido y después se mostró aún más molesto:

-Pues no sé porque hizo eso mi colega. No es el procedimiento adecuado.

– No lo sé. – Le respondió Luis. – Pero si su compañero lo hizo quiere decir que usted también me puede entregar mi paquete. ¿O prefiere que llenemos una hoja de reclamación describiendo todo lo que está pasando?

lograr el objetivo finalEl hombre empezó a cambiar de color y su rostro se puso colorado. Luis observó como vena del cuello empezó a saltarle  sin quitar la mirada de  Luis, quién se limitó a devolverle una de sus seductoras miradas y a levantar la ceja en señal de que esperaba una respuesta.

Él hombre finalmente reaccionó. Sin decir más de le devolvió la tarjeta se dio la vuelta hacia los anaqueles regresando un momento después con un paquete. Luis lo tomó, comprobó que era el suyo y entonces firmó de recibido, miró sonriendo al empleado y le dijo:

– Es usted muy amable. Que pasé un excelente día.

Después de eso, se alejó caminando tranquilo, llevando consigo su paquete.

Cuando Luis terminó de contarnos su historia nos miró a los ojos y nos repitió:

– Recuerden, nunca deben perder de vista cuál es el verdadero paquete, el que realmente les importa obtener en una situación determinada. No se dejen dominar por sus emociones y, a causa de eso, pierdan lo más importante por lo menos.

 Y Luis tenía razón. Desde ese día trato de ser muy consciente cuando las emociones me empiezan a dominar. No se trata de enganchare  con la otra persona en una lucha de poder donde yo le diga, con una actitud crítica, todo lo que pienso de él y le haga una lista de sus defectos para demostrarle que soy más inteligente. Con eso no voy a lograr nada. Lo importante es respirar, mantener la calma, enfriar las emociones, reflexionar sobre lo que realmente quiero, elegir la mejor alternativa de acción y actuar. Si haces esto, muy seguramente obtendrás, a través de la reflexión consciente y la creatividad,  lo que realmente te importa, aquello por lo que estás en esa situación y evitarás quedarte frustrado.

WATER_10964_2006_9089_Fig1_HTMLCrick y Dodge (1994) proponen un modelo del proceso de aprendizaje de la respuesta social, citado en más de 4.000 artículos, que divide en seis fases el procesamiento de la información social:

  1. Codificación de señales internas y externas: estoy atento a lo que me pasa interiormente y al ambiente.
  2. Interpretación de señales: doy sentido a la información.
  3. Clarificación de objetivos: Lo que yo quiero es… (el paquete correspondiente a cada situación)
  4. Acceso o construcción de la respuesta: reflexiono sobre posibles acciones.
  5. Decisión de la respuesta: decido la mejor acción.
  6. Conducta externa: actúo.

No olvides que no hay  recetas o respuestas únicas. Cada situación es diferente a las demás. De cualquier forma, experimenta y date cuenta si calmándote y no perdiendo los estribos, deteniéndote a respirar y a pensar, tienes más posibilidades de obtener lo que quieres que sólo reaccionando de manera automática y yéndote frustrado a casa con la manos vacías.

 Atentamente:

Luis Fernando Martínez

Psicoterapeuta Gestalt.

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