La consistencia, que te ayuda a mantenerte motivado, es una característica esencial para el logro de objetivos. Es también la capacidad de mantener un comportamiento determinado durante un periodo de tiempo. En el contexto del logro de objetivos, la consistencia se refiere a la capacidad de seguir un plan de acción de manera regular y sostenida, a pesar de las dificultades y obstáculos que puedan surgirSer consistente significa actuar de manera similar en situaciones similares. Esto se aplica a nuestros pensamientos, sentimientos y comportamientos. Por ejemplo, una persona consistente es aquella que mantiene sus promesas, cumple sus plazos y sigue sus hábitosLa consistencia se construye a través de la práctica y la repetición. Cuando nos esforzamos por mantener un comportamiento determinado, lo hacemos más fácil para nosotros. Para lograr ser una persona con identidad consistente hay que fortalecer las habilidades de. motivación, disciplina y resiliencia.También es importante identificar la intención y los valores que hay de fondo de lo que se quiere alcanzar. ¿Qué sucede cuando hay falta de disciplina y de motivación? ¿Cuando hay muchas distracciones y demoras? En este artículo te hablaré de esos aspectos y de la fórmula para fortalecer la motivación y la consistencia creada por el psicólogo Piera Steel que puede ser una auténtica vacuna contra la procrastinación que nos impide alcanzar nuestras metas más deseadas.
Las mentiras y el autoengaño: el cáncer para una relación
Engañar a otros o a nosotros mismos respecto a los que queremos en una relación de pareja es la mejor manera de no conseguir lo que estamos buscando o de creer que lo hemos conseguido de una forma que, más tarde o más temprano, generará conflictos, desilusiones y resentimientos.
El autoengaño se genera cuando la persona no quiere reconocer cosas evidentes por temor a desilusionarse, frustrarse o sufrir, pero, a la larga, el engañarse a uno mismo es la peor trampa para la felicidad e, irremediablemente, producirá un sufrimiento más grande que el de haber tolerado el dolor generado por hablar – y hablarse – con la verdad.
