La consistencia, que te ayuda a mantenerte motivado, es una característica esencial para el logro de objetivos. Es también la capacidad de mantener un comportamiento determinado durante un periodo de tiempo. En el contexto del logro de objetivos, la consistencia se refiere a la capacidad de seguir un plan de acción de manera regular y sostenida, a pesar de las dificultades y obstáculos que puedan surgirSer consistente significa actuar de manera similar en situaciones similares. Esto se aplica a nuestros pensamientos, sentimientos y comportamientos. Por ejemplo, una persona consistente es aquella que mantiene sus promesas, cumple sus plazos y sigue sus hábitosLa consistencia se construye a través de la práctica y la repetición. Cuando nos esforzamos por mantener un comportamiento determinado, lo hacemos más fácil para nosotros. Para lograr ser una persona con identidad consistente hay que fortalecer las habilidades de. motivación, disciplina y resiliencia.También es importante identificar la intención y los valores que hay de fondo de lo que se quiere alcanzar. ¿Qué sucede cuando hay falta de disciplina y de motivación? ¿Cuando hay muchas distracciones y demoras? En este artículo te hablaré de esos aspectos y de la fórmula para fortalecer la motivación y la consistencia creada por el psicólogo Piera Steel que puede ser una auténtica vacuna contra la procrastinación que nos impide alcanzar nuestras metas más deseadas.
Los diferentes estilos de pareja que establecemos
Cuando no hemos tenido un proceso de desarrollo personal y no hemos resuelto los asuntos del pasado, muchas veces nos empeñaremos en buscar inconscientemente, a una pareja que complete o supla aquello que no tuvimos en nuestra historia pasada y en la infancia, como por ejemplo, la búsqueda de seguridad, apoyo, reconocimiento u otras básicas necesidades insatisfechas. Hay tres tipos de pareja que cumplen esta función y son: Las parejas simbióticas, las parásitas y las dependientes, mientras que la que se consideraría una pareja sana sería la sinérgica, donde los dos son personas autónomas, capaces de valerse por sí mismas, y no exigen al otro que se encargue de ellos. Son dos personas que se acompañan en su proceso y su crecimiento a partir de un amor maduro.
