¿Qué son las creencias?

Una creencia es el sentimiento de certeza sobre el significado de algo.

Es una afirmación personal que consideramos verdadera.

Las creencias son personales, no universales

Las creencias, que en muchos casos son inconscientes, afectan – a vcreencias_gestalt_terapiaeces para bien, pero muchas veces para mal -, la percepción que tenemos de nosotros mismos, de los demás y de las cosas y situaciones que nos rodean. Muchos cometen el error de pensar que sus creencias son universalmente ciertas  y esperan que todo el mundo esté de acuerdo con ellos, lo cual es un absurdo. No se dan cuenta que el sistema de creencias y valores es algo exclusivamente personal y que, con demasiada frecuencia, será muy diferente al de los otros.

Los seres humanos no vivimos la realidad en sí, sino una elaboración mental de la misma, es decir, la que construimos en nuestra mente a partir nuestras creencias, lo que da por resultado que nuestra vida sea, o bien un espacio de alternativas para el desarrollo, el crecimiento y la felicidad o, por el contrario, una fuente de sufrimientos, lamentos y frustraciones. Todo es una construcción de nuestra mente a través de las creencias

Lo que vivimos tal como lo vivimos, depende más de la representación y elaboración de nuestro mapa mental, que del territorio “real” en sí. Pero… nunca debemos olvidar que el mapa no es el territorio.

terapia_gestalt_¿Cómo se forman las creencias?

A través de nuestro sistema de creencias y valores damos significado y coherencia a nuestro modelo del mundo, al que estamos profundamente vinculados. Cuestionar una de nuestras creencias puede desestabilizar todo el sistema, al afectar a aquellas otras que se derivan o están relacionadas con ella. Esta es la razón por la que somos muy reacios a modificar nuestras creencias.

Las creencias se forman a partir de ideas que confirmamos – o creemos confirmar – a través de nuestras experiencias personales.

Cuando una creencia se instala en nosotros de forma sólida y consistente, nuestra mente elimina o no toma en cuenta las experiencias que no concuerdan con ella, y se empeña en confirmar la creencia que 

terapia gestalt_introyectos

nos hemos hecho en relación a algo. Por ejemplo, si en la mente de alguien se ha instalado la idea de que todos los hombres son violentos, en su experiencia personal, de manera inconsciente, buscará comprobar esta creencia y sólo identificará aquellos hombres con conductas que afirmen su creencia, o sólo verá las conductas agresivas de los hombres en general, por pequeñas que sean, borrando o anulando otras que muestren otra parte de la realidad o que contradigan dicha creencia, por ejemplo, hombres con conductas no violentas,  amables, respetuosas, amorosas.

Las creencias son una fuerza muy poderosa dentro de nuestra conducta. Es bien sabido que, si alguien realmente cree que puede hacer algo es más probable que  lo logre a que sí cree que no puede hacerlo. Todos tenemos creencias que nos sirven como recursos y también creencias que nos limitan. Nuestras creencias pueden moldear, influir e incluso determinar nuestro grado de inteligencia, nuestra salud, nuestra creatividad, la manera en que nos relacionamos e incluso nuestro grado de felicidad y de éxito o de infelicidad y fracaso.

¿Las creencias provienen de otros o nosotros las generamos?

 terapia gestalt_de dónde surgen las creenciasSon ideas que en un momento determinado llegaron, principalmente,  de personas significativas para nosotros en el plano emocional como los padres, los abuelos, los hermanos, los maestros o los curas o bien a través de los medios de comunicación (manejados generalmente por el grupo en el poder) y, por esa razón, se vuelven tan importantes y tan difíciles de modificar. Implican, de alguna manera, ser leales con aquella o aquellas personas de quienes las introyectamos. Dudar de ellas o negarnos a seguirlas, significa para nosotros un acto de traición a los seres amados e importantes de nuestra vida, o bien por aquellos que dictan las leyes en nuestra sociedad y, desobedecer dichas reglas implica, generalmente, enfrentarse a la exclusión, la discriminación o el castigo. 

Las creencias se han ido formando, han ido ocupando un espacio, una energía, y se han materializando dentro de nuestros conceptos más arraigados. Vienen a partir de lo que nos han dicho, de lo que hemos vivido, son maneras que nosotros creemos tener y ser, y que, como hemos dicho, vienen más del ambiente que de otra parte.  También son resultado de nuestras experiencias del pasado, pues la mente tiende a generalizar y crear patrones, para simplificarnos la vida.

Las creencias generadas como repetición de experiencias del pasado

terapia_gestalt_trabajo_introyectos_creenciasPor ejemplo, si en un momento dado alguien nos traicionó, será muy probable que aprendamos una nueva creencia en el futuro: que cuando confiamos en alguien, tarde o temprano nos traicionará. Y, como ya dijimos antes, la mente intenta ir reforzando las creencias utilizando el pensamiento sesgado: sólo verá las ocasiones donde se compruebe la creencia que se tiene acerca de eso y negará o minimizará las demás experiencias como una forma de protección (nadie quiere volver a salir lastimado a través de una traición) Esta “protección de nuestra mente” a la larga, resulta muy limitante, pues nunca una experiencia es igual a otra y a causa de nuestras creencias, nos privamos del tiempo y el espacio para comprobar cómo es realmente la nueva situación, simplemente la colocamos dentro de una categoría del pasado, lo que a la larga, nos hará pensar que, efectivamente, no existen personas de fiar en el mundo, lo cual, sobra decirlo, es un engaño de la mente con el fin de protegernos, aunque, paradójicamente, esto nos genere mayor sufrimiento y conflictos. 

“La mayor parte de nuestros sufrimientos vienen de la manera en que nos aferramos a nuestras creencias.”

Alejandro Jodorowsky

 

Tenemos que decir a favor de nuestra mente, que su intención no es mala, es de protección que, en cuestiones prácticas (como por ejemplo no tocar la parrilla de la estufa cuando está caliente), es muy útil y nos salva de un riesgo real, sin embargo, en un campo como el emocional o el relacional puede generar muchas limitaciones, frustraciones e infelicidad. 

Por todo esto, lo primero que tenemos que tener presente es que las creencias:

  • No son  LA REALIDAD  así como el mapa no es el territorio.
  • Son subjetivas, personales, y no debemos esperar que todo mundo piense igual.
  • Se adquieren del ambiente, de personas emocionalmente muy importantes: padres, abuelos, tíos, hermanos, maestros, curas.
  • Que se adquieren también, a través de los medios masivos de comunicación, que reflejan o representan las ideas y valores del grupo en el poder. 
  • Que las creencias nos hacen tratar de comprobar a toda costa que la realidad es tal y como ellas necesitan que sean, afirmando y amplificando las experiencias que las comprueben y negando o minimizando las que las pongan en duda.
  • Que son difíciles de identificar y de cambiar pues están asociadas con la lealtad a personas admiradas o queridas y cuestionarlas generan un sentimiento de traición a dichas personas.
  • Que intentar cambiar una creencia implica modificar todo un sistema de creencias en el que están involucrados nuestros valores, lo cual hace que sea la mayoría de las veces, un proceso doloroso y difícil, pues al cambiar mis creencias y valores, lo más probable es que cambie mi identidad, en pocas palabras, que deje de ser quien soy y me convierta en otra persona.
  • Que, pese a lo anterior, muchas veces las creencias son dañinas por limitantes y producen infelicidad, y que, por lo tanto, es necesario cuestionarlas y transformarlas.
  • Cuestionar las creencias y transformarlas cuando resulte necesario, es una evidencia de madurez, pues ya no nos tragamos las cosas sin antes masticarlas y digerirlas racionalmente. 
  • Transformar una creencia o sistema de creencias es cambiar nuestra identidad, convertirnos en alguien diferente y se espera que este proceso sea para bien, no para mal, como cuando solamente sustituimos nuestras creencias por las de otros, sin el proceso personal de análisis y de consciencia, sólo porque hemos puesto nuestra fe en alguien más del exterior, pero sin asumir que las ideas, creencias, ideas o valores que elijo, alimento y defiendo son mi responsabilidad y de nadie más.  

Si el tema te pareció de interés deja tu comentario y tal vez también te interese leer el siguiente artículo del blog: 

Miedos y creencias limitantes

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