Cómo enfrentar el dolor y ansiedad ante el hundimiento de una relación amorosa

Cuando se hunde una relación, no se ahoga el amor por más miedo que se enfrente y por más dolor que se padezca. 

terapia_gestaltLA ISLA DE LOS SENTIMIENTOS

“Érase una vez una isla donde habitaban todos los sentimientos: la alegría, la tristeza y muchos mas, incluyendo el amor. Todos los sentimientos estaban allí. A pesar de los roces naturales de la convivencia, la vida era sumamente tranquila, hasta previsible.

Un día, El Conocimiento llamó a todos los sentimientos y dijo:

– Tengo una mala noticia para darles: la Isla se hunde.

Todas las emociones que vivían en la isla se miraron sorprendidos y dijeron:

– ¿Cómo es posible? ¡Si nosotros vivimos aquí desde siempre!

– Debes estar equivocado – le dijo La Duda -.

– El Conocimiento nunca se equivoca – contestó la Conciencia. – Si él dice que se hunde, debe ser por que se hunde.

– Pero, ¿qué vamos a hacer ahora? – preguntaron los demás.

Entonces el Conocimiento contestó:

Los sentimientos preparando la huída

– Yo les sugiero que busquen la manera de abandonar la isla. Construyan un barco, un bote, una balsa o algo que les permita irse, por que el que permanezca en la isla, desaparecerá con ella.

Todas las emociones, en efecto, se dedicaron a construir un bote, un barco, un velero, todas, salvo el Amor. Por que el amor estaba tan relacionado con cada cosa de la isla que dijo:

¿Irme yo de aquí y soltar lo que más amo? ¡Jamás!

– Dejar esta isla… después de todo lo que viví aquí… ¿Cómo podría yo dejar este arbolito cuando juntos compartimos tantas cosas? Y mientras las emociones se dedicaban a fabricar el medio de irse, el Amor se subió a cada árbol y olió cada flor hasta que llegó a la playa y se revolcó en la arena como solía hacer en otros tiempos.

Ahí tocó cada piedra y acarició cada rama que encontró. Finalmente se detuvo, y, mirando hacia el mar pensó con esa ingenuidad que tiene el amor:

-Quizás la isla se hunda por un momento y después resurja, ¿por qué no?

Y se quedó días y días midiendo la altura de la marca, para revisar si el proceso de hundimiento, no era reversible, pero la isla se hundía cada vez más. Sin embargo, el Amor no podía pensar en construir nada, porque estaba tan dolorido que sólo era capaz de llorar y gemir por lo que perdería.

Se le ocurrió entonces que la isla era muy grande y que, aun cuando se hundiera un poco, siempre él podría refugiarse en la zona más alta. Cualquier cosa era mejor que marcharse para siempre.

Una pequeña renuncia nunca había sido un problema para él. Así que, una vez mas, tocó las pieterapia_gestalt_sídritas de la orilla y se arrastró por la arena, y otra vez se mojó los pies en la pequeña playa que otrora fuera enorme.

Luego, sin darse cuenta demasiado de su renuncia, caminó hacia la parte norte de la isla, que si bien no era la que más le agradaba, era la más elevada, y la isla se hundía cada día un poco más… y el Amor se refugiaba cada día en un lugar más pequeño.

– ¡Después de tantas cosas que pasamos juntos! – le reprochó a la isla.

Hasta que, finalmente, solo quedó una minúscula porción de suelo firme. El resto había sido tapado completamente por el agua. Recién en ese momento, el amor se dio cuenta de que la isla, se estaba hundiendo de verdad.

Comprendió que, si no se marchaba de una vez, el Amor desaparecería para siempre de la faz de la tierra. Caminando entre senderos anegados y saltando enormes charcos de agua, el Amor se dirigió a la bahía pero ya no había posibilidades de construirse una salida como la de todos.

Había perdido demasiado tiempo en negar la realidad, en aceptar lo que perdía y en llorar lo que desaparecía poco a poco ante sus ojos. Desde allí podría ver pasar a sus compañeros en las embarcaciones.

Tenía la esperanza de explicar su situación y de que alguno de sus compañeros lo comprendiera y lo llevara con él.

Buscando con los ojos en el mar, vio venir el barco de la Riqueza y le hizo señas. Se acerco la Riqueza que pasaba en un lujoso yate y el Amor dijo:

-¡Riqueza llévame contigo!. – Yo sufrí tanto la desaparición de la isla que no tuve tiempo de armarme un barco -.

La Riqueza contesto:

 – No puedo, hay mucho oro y plata en mi barco, no tengo espacio para ti, lo siento. – Y siguió camino, sin mirar atrás.

Entonces el Amor le pidió ayuda a la Vanidad, cuando la vio pasar en un barco hermoso, lleno de adornos.

–       ¡Vanidad, por favor ayúdame!  Pero la Vanidad le respondió: – Imposible Amor, ¿Qué no ves tu aspecto? ¡Estás tan desagradable! tan sucio, y tan desaliñado! Perdón pero afectarías la belleza de mi barco. – Y, diciendo esto, se marchó.

Pasó la Soberbia, que al pedido de ayuda contesto:

-Quítate de mi camino o te paso por encima!.

Como pudo, el Amor se acerco al yate del Orgullo y, una vez más, solicito ayuda.

La respuesta fue una mirada despectiva y una ola casi lo asfixia.

Entonces, el Amor pidió ayuda a la Tristeza:

-¿Me dejas ir contigo?

La Tristeza le dijo:

–       ¡Ay Amor! , tú sabes que estoy tan triste que cuando estoy así prefiero estar sola”.

Paso la Alegría y estaba tan contenta que ni siquiera oyó el lamento del Amor cuando la llamaba.

Desesperado, el Amor comenzó a suspirar, con lágrimas en sus ojos. Se sentó en el pedacito de isla que quedaba a esperar el final. De pronto, el Amor escuchó que alguien lo llamaba. Era un desconocido viejito que le hacía señas desde un bote a remos. el Amor se sorprendió:

–       ¿Me hablas a mí? – preguntó.

–       Sí. Ven, sube a mi bote, rema conmigo, yo te salvo.

El Amor lo miró y le quiso explicar

– Lo que pasó, es que yo me quedé porque…

– Yo entiendo. – dijo el viejito sin dejarlo terminar. – Sube.

El amor subió al bote y juntos empezaron a remar para alejarse de la isla. No pasó mucho tiempo antes de poder ver como el último centímetro de la isla se hundió y desapareció para siempre.

–       Nunca volverá a existir una isla como esta. – murmuró el Amor con pena.

–       No – dijo el viejo – como ésta, nunca – Le respondió el anciano.

Cuando llegaron a la isla vecina, el Amor estaba tan ensimismado en sus pensamientos que se olvido preguntarle su nombre. Cuando se dio cuenta, y quiso agradecerle, el anciano había desaparecido.

Entonces el Amor, muy intrigado, fue en busca de la Sabiduría para preguntarle:

–       ¿Cómo puede ser? Yo no lo conozco y él me salvó. Todos los demás no comprendían que hubiera quedado sin embarcación, pero él me salvó, me ayudó y yo ahora, no se ni siquiera quién era.

Entonces la Sabiduría lo miró y le dijo:

-Es el único capaz de conseguir que el amor sobreviva cuando el dolor de una pérdida le hace creer que es imposible seguir. El único capaz de darle una nueva oportunidad al amor cuando parece extinguirse. El que te salvó, Amor, es el Tiempo.

Sentir intensamente el dolor y soltarlo

apoyo_terapéutico_gestaltEste cuento me recuerda a las personas que con demasiada frecuencia, me comparten su dolor y su desesperación por la pérdida de la persona amada después de una ruptura o separación.

Cuando alguien a quien se ama, se aleja de nuestro lado, genera un sentimiento de mucho dolor y desesperanza. Cuando nos relacionamos amorosamente con alguien, poco a poco, se va generando un vínculo en todos los sentidos: físico, emocional, psicológico, espiritual, etc.

No es algo metafórico ni tampoco es una opción, es algo que sucede a nivel Biológico. Tampoco es una alternativa o una opción, es algo que se da de manera natural lo pensemos o no, lo deseemos o no. (Levine, 2011).

Por tanto, cuando uno de los miembros de la pareja deja de amar al otro y decide marcharse, genera tantos sentimientos dolorosos en el otro que aún siente amor por su compañero.

apego_aferrarse_al_objeto_amorosoSe trata de un dolor no sólo a nivel psicológico, sino físico, pues, cuando el vínculo de la pareja se ha creado, forma una Unidad Psicológica, donde la presencia del otro, la mirada del otro, las actitudes y los sentimientos del compañero, generan en el organismo de su compañero reacciones químicas y fisiológicas como: alteración del ritmo cardiaco, de la respiración, de la temperatura, entre otras. La presencia o ausencia del ser amado, modifica la química de la persona.

Cuando vemos, en el cuento que hemos compartido aquí, la reacción del Amor y su negación a aceptar que la isla se hunde – entendiendo el hundimiento como la terminación de la relación de pareja -, puedo imaginar claramente como, de manera metafórica, está representando la angustia de la persona que enfrenta la experiencia del abandono de su compañero o compañera y se aferra, con todas sus fuerzas, tratando de impedir lo inevitable, que la persona que ya no la ama, se aleje de su lado.

terapia_gestaltNo hay nada que pueda evitar ese dolor ni ofrecer ningún consuelo, por lo menos al principio. Es el trago amargo que se debe enfrentar, muy similar al proceso de duelo cuando muere un ser querido, con todas sus etapas:

  • Negación y aislamiento.

  • Ira

  • Pacto o negociación.

  • Depresión.

  • Aceptación.

dolor_perdida_relación_amorosa
Quedarse atrapado en el dolor

Sin embargo, aunque el tiempo ayuda en la elaboración del duelo o de la pérdida (tanto por muerte como por rompimiento de la relación), no es suficiente, es necesario hacer todo un trabajo interno para poder elaborar realmente el duelo.

Conozco personas que se quejan fijadas en alguna de las etapas del proceso, incluso en las primeras como es la negación y el aislamiento o bien en la ira, y se niegan a cerrar el ciclo, aferrándose, como lo hace el Amor en el cuento, a “su isla”, es decir, a la persona amada aunque haya pasado mucho tiempo.

He visto extremos como el de una hija que, después de más de 20 años de la muerte de su padre, lo sigue llorando cada vez que lo recuerda o se menciona su nombre, como si se hubiera muerto el día anterior, lo cual no puede ser sano, pues, cuando la persona se resiste a llegar a la aceptación, es como si dejara de vivir y, muchas veces, es una asunto de lealtad con la persona que se ha marchado, una lealtad mal entendida.

Por lo tanto, además del tiempo o más allá de éste, creo que el AMOR en el cuento de la Isla de los Sentimientos se dio cuenta de que:

  • aceptar la pérdida del amor Por mucho que luchara por aferrarse y apegarse a su “objeto amado”, no podía hacer nada por evitarlo, es decir, todos, como el Amor necesitamos ser capaces de reconocer la pérdida.

    A pesar de que el dolor era muy grande, El Amor, al final, descubrió que SÍ ERA CAPAZ DE TOLERARLO sin negarlo, evadirlo o reprimirlo y todos, al igual que él, somos capaces de tolerar ese dolor. 

  • Al final, El Amor se dio cuenta de que a pesar del sentimiento de soledad, no se estaba  solo y fue capaz de llegar, de nuevo, a tierra firme, donde, seguramente, tendría muchas oportunidades de volver a sentir lo que sentía por su vieja isla, pero de una manera más madura.

  • Aunque El Amor sintió por momentos que se moría, al final, pudo ver que era sólo una idea, una creencia, pues él, como todos, fue capaz de sobrevivir el hundimiento inevitable de la isla. 

  • La forma en que El Amor se pudo salvar a sí mismo empezó en el momento en que fue capaz de aceptar el fracaso de su lucha por aferrarse a lo que ya no podía ser. 

  • El Amor también tuvo que aceptar que la recuperación requiere de tiempo, que hay recaídas y momentos de mucho dolor y mucha impotencia,  que, en resumen, es necesario ser muy paciente.

Cuando una relación se hunde, es necesario aceptar que no hay alternativa más que lanzarse al vacío para salvar al Amor y enfrentar todo el dolor y todo el miedo que esto implica, pero con la fe y la confianza de que el Amor es capaz de enfrentar esto y mucho más. 

No sólo tenemos el amor dentro, nosotros, cada uno, SOMOS AMOR, y por tanto, sea una o sean mil las islas – las relaciones – que se hundan, siempre volveremos a resurgir como el ave Fénix, siempre, seremos capaces de volver a amar y formar una nueva relación mientras lo queramos.

Es necesario comprender que una ruptura no es el fin de nuestra existencia, ni de nuestra vida personal en sí: es sólo el final de una relación que, si bien nos mantenía unidos a otra persona, si  ha terminado es porque ya se vivió todo cuanto teníamos que vivir con esa persona y ahora es necesario dar el paso a nuevas posibilidades.

Te recomiendo leer un artículo relacionado a éste en el siguiente enlace:

Morir de amor o intolerancia a la soledad

Anuncios

8 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Elia dice:

    Excelente artículo, comparto la propuesta de ” cuando algo se termina, ya se terminó todo lo que se tenía que vivir en esa relación”. Y finalmente la vida se encarga de brindarnos toda serie de experiencias para aprender a soltar.

    Me gusta

  2. lu dice:

    Hola me encantan tus artículos llenos de sabiduria; oye, hablando de las situaciones de pareja tendrás información o reflexiones acerca de la confianza; sobre cómo recuperarla en uno mismo y en el otro despues de que en muchas ocasiones anteriores ha mentido. Ojalá q sí, te lo agradecería muchisimo; es un deleite leerte =)

    Me gusta

    1. Hola, Lu. Gracias por tus palabras. En relación a lo que me solicitas, ahora mismo no se me ocurre qué recomendarte. Claro que la terapia tiene, como una de sus funciones, la de recuperar la confianza personal del paciente, pero, en relación a cómo recuperarla en otro, cuando se ha perdido, no es nada sencillo lo que me pides. Creo que la confianza es algo que se da de manera natural. Cuando se pierde, es muy difícil poder recuperarla.
      Tengo dos libros sobre este tema que, tal vez, te puedan interesar, aunque no están relacionados particularmente con la pareja, sino que se relacionan con la confianza a nivel general. Son: Cuestión de Confianza, más allá de la inteligencia emocional. Es de Sixto Jiménez Muniain ed. ESIC. y Confianza y confiabilidad de Russel Hardin del FCE.
      Un saludo.

      Me gusta

  3. Alma Rosa Hernandez Nava dice:

    exelente interpretacion gracias por compartirlo.

    Me gusta

    1. Gracias a ti, Alma y a Esmeralda por obsequiarme el cuento.

      Me gusta

  4. Luisa Cervantes dice:

    muy buen cuento para reflexionar, me gusta todo lo que escribes, soy Psicóloga. en realidad hace poco tiempo termine mi carrera, me gusta la Gestalt es mi forma de vida AMO la Gestalt, leo sobre ella y tuve una maestra en la universidad la cual despertó en mi el interés en la GESTALT ella también es psicoterapeuta gestalt y la admiro mucho al igual q a ti, deseo seguir preparándome y leerte me hace darme cuenta todos los días de que la gestalt es mi vida!!! asi mismo aprendo de ti con todo lo que escribes!!!! bueno y te pido q si me podrías recomendar algunos libros de gestalt te lo agradecería mucho!!! saludos!!!

    Me gusta

    1. Luisa: Muchas gracias por tus comentarios. Yo conocí la Gestalt después de años de estar en psicoanálisis y fue “amor a primera vista”. Desde un principio me sentí cómodo, entendido, feliz. Descubrí que era no sólo un modelo terapéutico, sino una filosofía de vida y que partía de principios lógicos, sencillos, naturales. Me da mucho gusto que compartamos esa pasión por la Gestalt y te apoyo en que sigas aprendiéndola día a día y que, como bien dices, la hagas parte de tu vida, que de eso se trata.
      Hay mucha bibliografía, te enlisto los que tengo a la mano y que son un tanto teóricos, pues son los que llevé en la formación y los que utilizo con mis alumnos. Espero te sean de utilidad.
      Por una Gestalt Viva de Claudio Naranjo.
      La vieja y la novisima Gestalt. Claudio Naranjo.
      El enfoque Gestaltico. Testimonios de terapia. Fritz Perls.
      Fundamentos de la Gestalt. Dr. Joel Latner.
      Teoría y Técnica de la psicoterapia Gestalt. Joen Fagan.
      Contacto & Relación en psicoterapia. Jean Marie Robine.
      Terapia Gestalt: historia, teoría y práctica. Ansel L. Wodt y Sarah M. Toman.
      Y por último, si te quieres “echar un clavado” a la “Biblia de la Gestalt”, un libro muy profundo y, por lo mismo, complejo, es:
      Terapia Gestalt: Excitación y crecimiento de la personalidad humana. Frederick S. Perls. Ralph F. Hefferline y Paul Goodman. Aunque es el principal libro, si es tu primer acercamiento a la literatura Gestalt, no te recomendaría que lo leyeras de inicio. Empieza con información más general que te de una idea de los conceptos básicos.
      Hay un libro pequeñito, me parece que se llama Terapia Gestalt y es de Jean Marie Robine que te podría servir para tener una visión general. Si logras conseguirlo, te recomiendo que empieces con él o con otro de la lista de arriba.
      Espero que te sirva esta información.

      Me gusta

      1. Luisa Cervantes dice:

        MUCHAS GRACIAS!!! claro que me servirán te lo agradezco muhisiiimooo gracias por compartirmelos!!! que deseo seguir enamorándome y apasionandome de la Gestalt 🙂 saludos, un abrazo!!

        Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s