Ladrones del dolor ajeno: el síndrome del rescatador.

Nadie tiene derecho a pretender resolver, antes de tiempo, el dolor de los demás. Por más amor que sienta por la persona que sufre, si realmente la amamos, debemos tener cuidado de no convertirnos en ladrones de su dolor, pues con eso, podríamos estarle robando muchas posibilidades de crecimiento.
La mayoría estará consciente de los pensamientos presentes en nuestra cultura en relación a que el dolor es algo malo que hay que eliminar, por lo tanto, se genera la idea equivocada de que, si queremos a alguien, tenemos que evitar a toda costa que sufra y, a la larga, provocamos en el otro una baja tolerancia a la frustración, más sufrimiento y más miedo de enfrentarse a las adversidades de la vida, pues no lo hemos dejado desarrollar sus propias capacidades para enfrentarse a las situaciones difíciles o dolorosas. Por eso es importante recordar lo que Buda nos enseñó hace más de 2500 años: En la vida, existe tanto el placer como el dolor. Sin uno no puede existir el otro y ambos son parte de nuestro aprendizaje y crecimiento.

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Gestalt Sin Fronteras

El compromiso: el personaje ausente en muchas relaciones de pareja.

La falta de compromiso tiene que ver con el desconocimiento de las personas en cuanto a lo que implica una relación de pareja sana y madura, porque hay muchas obligaciones de por medio que en ocasiones no se quieren aceptar. El compromiso requiere asumir obligaciones y esa es la parte que no es muy agradable ni aceptable para algunas personas; el compromiso también significa ser capaz de sacrificar cosas en el aspecto individual (no todas, por supuesto, pero sí algunas importantes), con el fin de construir objetivos en común.

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Morir de amor o intolerancia a la soledad

Cuando una pareja termina con un dependiente emocional, éste sufre una intensa tristeza incrementada por la ansiedad, que le impide poderse concentrar, dolor físico, sensaciones desagradables, pensamientos recurrentes sobre la falta se sentido de vida, si no hay un compañero al lado, que pueden llevarlo, en casos extremos, a concebir ideas de suicidio.

La persona no piensa en otra cosa más que en su deseo de recuperar la relación y busca bajo cualquier excusa, la manera de entrar en contacto con la ex pareja, no se resigna a la idea de haberla perdido, de que todo ha terminado definitivamente.

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El hombre de las cien máscaras

La sombra es algo que se construye desde muy temprana edad. Cuando niños, si detectamos que hay conductas, emociones, sentimientos o cualidades personales que son rechazadas por nuestros padres o demás seres queridos, las negamos o las reprimimos y tratamos de ser y de actuar como suponemos que ellos desean que seamos o que actuemos. De esa manera, creemos asegurar su cariño y su permanencia en nuestra vida. Sin embargo, el precio que pagamos por ello, es la traición a nuestra verdadera manera de ser y de sentir y por lo tanto, nos negamos la posibilidad del amor y de la felicidad auténticas.

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Temía estar sólo hasta que aprendí a quererme

Considero que siempre es bueno iniciar un año sin temores, con confianza y seguridad de que venceremos todos los obstáculos y alcanzaremos nuestros sueños, metas y propósitos. Es por ello que hoy, como primer texto del año, seleccioné este escrito del genio Ernest Hemingway, donde narra la manera en que él venció sus miedos.
Utilicemos este bello escrito y a su autor como modelo para superar nuestros propios miedos a la soledad, la vejez, el fracaso, el ridículo, la verdad, el odio o la muerte.
Si logramos superar nuestros miedos durante este año, podemos darnos por bien servidos, pues el miedo, es la cara opuesta del amor; si logramos trascenderlo, querrá decir que, ¡al fin!, hemos logrado encontrar el amor.
Y no olvidemos las palabras del propio Hemingway:
«Hay que vivir plenamente, porque la vida pasa pronto»:

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Las características de las parejas estables y resilientes

No todas las parejas, por mucho amor que exista en la relación, logran ser “para toda la vida”, muchas veces se separan mucho antes de lo que esperan porque no encuentran la manera de enfrentar las dificultades y las adversidades normales en toda relación. ¿Qué hacen las parejas que sí logran perdurar en el tiempo a diferencia de las que no lo consiguen? En este artículo mencionamos algunas de las conductas que ayudan a lograrlo y que tienen que ver con actitudes de las personas resilientes como por ejemplo: conocerse mutuamente; reconocer sus diferencias y aceptarlas; colaborar mutuamente; mirar las necesidades de uno mismo, del otro y de la relación; superar las adversidades y salir fortalecidos de ellas.
No se trata de ser sexy o atractivo, sino de estar interesado en la pareja , de ser receptivo y conocer al otro, comprender lo profundo y fundamental de su compañero o compañera. Es una decisión de cada momento el estar interesado, el ser obsequioso.

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