La semana de la celebración de la salud y la vida

A todos nuestros amigos de Gestalt, Sí queremos compartirles algo muy importante para mí y para mi pareja: El martes 24 de abril del 2007 el padre de Axa, el Dr. Cuauhtémoc Campos, falleció a causa del cáncer después de muchos meses de sufrimiento. Justo una semana después, yo fui operado, como estaba programado, de un tumor en la cabeza.
Al recordar lo duro que había sido esa semana en nuestras vidas, tanto por la muerte de mi suegro como por mi operación ocho días después, decidimos que, para no recordarla como un periodo de tristeza, dolor o amargura, instauraríamos La Semana de la Celebración de la Vida, para agradecer que estábamos vivos y unidos por el amor, el compromiso y la intimidad.

Seguir leyendo

Tu voto:

curso en línea: ¡Ay, amor! ¿Dónde estás?

YA ESTÁN ABIERTAS LAS INSCRIPCIONES PARA NUESTRO PRIMER CURSO EN LÍNEA: ¡Ay, amor! ¿Dónde estás? una mirada apreciativa al apego en la pareja. La teoría del apego se basa en la idea de que los seres humanos tenemos la necesidad de una relación íntima y que esta necesidad la tenemos programada en los genes. La evolución nos ha programado para elegir a un individuo particular del entorno y convertirlo en alguien especial para nosotros.

Seguir leyendo

Tu voto:

El amor puede tocar a tu puerta pero ten cuidado…

Igual que Blanca Nieves, muchas personas que anhelan encontrar al ser amado, cuando se presenta una posibilidad, están tan deseosos de encontrar a su príncipe azul o a su princesa, que no se percatan (porque no quieren hacerlo o porque no saben cómo), de las señales para identificar que, en realidad, puede ser una ilusión lo que están viendo frente a ellos, una ilusión tan peligrosa y que les puede hacer tanto daño, como la fruta envenenada del cuento.

Seguir leyendo

Tu voto:

Arquitecto de tu propio destino

Todo en la vida es impredecible, nunca podemos saber cuál será la consecuencia de nuestras decisiones. El elegir hacer o dejar de hacer algo, inevitablemente, tendrá alguna consecuencia desconocida y siempre nos quedaremos con la duda de si nos hubiera ido mejor tomando la decisión que rechazamos o si realmente, la que elegimos, fue la mejor para nosotros. Pero, por si acaso, de ahora en adelante, cuando te enfrentes a una decisión, trata, simplemente, de elegir lo correcto, para ti y para otros y nunca olvides de que, tú eres, la consecuencia de todas las decisiones que has tomado en el pasado.

La manera de no atormentarse por ello es pensar que, lo que elegimos, fue lo mejor y que no tiene ningún caso estar imaginando cómo hubiera sido si nuestra decisión hubiera sido otra: si nos hubiéramos casado con otra persona, si hubiéramos elegido otra profesión, si hubiéramos decidido vivir en otro lugar… si hubiéramos… como dice la popular frase “el hubiera no existe”, es mejor asumir las consecuencias de aquello por lo que optamos.

Seguir leyendo

Tu voto:

1 2 3