Amnistía Internacional por los derechos de los homosexuales

De niño o de adolescente mi condición homosexual era algo que me atormentaba y me generaba mucha vergüenza, tenía miedo de que si mi familia se enterara y me dejaran de querer y un miedo inmenso a irme al infierno. En esa época, jamás me imaginé que algún día estaría casado, viviendo con un hombre maravilloso, en la casa de nuestros sueños, siendo profesionales exitosos, viajando por el mundo, con una red de amigos inmensa y con mucho reconocimiento por habernos atrevido a luchar, tanto él como yo, por nuestra dignidad, nuestra libertad y nuestra felicidad.

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Axa en Portugal

De cómo la tragedia de un hombre se convirtió en su mayor felicidad

Conozco a un ser muy especial que afirma que el mayor motivo de sufrimiento en el pasado, durante su infancia y su adolescencia, fue el saberse homosexual, el ser y el sentirse diferente, era algo que le avergonzaba, que le atormentaba cada día.
Ese saberse diferente del resto de sus compañeros y de todos los hombres que conocía le provocaba mucha inseguridad y lo hacía sentirse inadecuado. Este hombre especial no entendía porqué no podía ser como su padre, su hermano, sus compañeros de la escuela o cualquier otro que conociera, simplemente sabía, desde muy temprana edad, que a él le gustaban las personas de su mismo sexo, pero también sabía, que eso no podía compartirlo con nadie…

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Carta de Freud a la madre de un homosexual

Deduzco, por su carta, que su hijo es homosexual. Lo que más me impresiona es el hecho de que usted haya omitido este término cuando me ha hablado de él. ¿Puedo preguntarle por qué lo evita? La homosexualidad, desde luego, no es necesariamente una ventaja, pero tampoco es nada de lo que haya que avergonzarse. No es un vicio, ni un signo de degeneración, y no puede clasificarse como una enfermedad. Más bien la considero una variación de la función sexual, originada en una detención del desarrollo sexual. (fragmento de una carta escrita por Freud a la madre de un homosexual).

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Ya es tiempo de aceptar ser quien eres

Es tiempo, es tiempo para crecer, para aceptar, para madurar, es tiempo para soltar el miedo a los que son diferentes y tiempo para aceptar que tu eres diferente, pero que vales lo mismo que cualquiera. Es tiempo de tener el valor, el coraje, la dignidad de ser tu mismo, de defender tu derecho a ser quien eres, es tiempo de amarte y de amar a quien tu deseas, de vincularte y de construir una historia al lado de esa persona… Mas alla de su raza, de su religion, de su cultura, de ser de tu mismo sexo o del sexo opuesto. No tengas miedo, ya es tiempo de dar la cara… De ser valiente, de no engañarte ni de engañar a nadie mas. Es tu derecho, es tu derecho, es tu derecho de ser libre. Es tiempo de no rendir cuentas, de no justificarte ni de dar explicaciones… Es tiempo, simplemente, de ser tu, de ser quien eres. Bienvenido a tu verdadera identidad. Yo te acepto y te abrazo con aprecio, con respeto, con orgullo. Vamos, vamos juntos a defender nuestra libertad para ser, para amar.

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Un terapeuta no anuncia en su tarjeta: “terapeuta gestalt, homosexual”

La orientación sexual es la identificación de las preferencias y la decisión consciente y voluntaria de asumir su verdadera identidad sexual. Es elegir llevar un estilo de vida: pareja, amigos, etc. Congruente y auténtico, sin tener que hacerse pasar por alguien diferente y esto implica un compromiso con el grupo, un riesgo (en el caso de sociedades que no aceptan o aceptan parcialmente la homosexualidad), y, también porqué no, una liberación y una madurez. La madurez de ser quien se es en realidad, independientemente de la aceptación o el juicio del otro, por dignidad y por respeto a la propia persona.

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