Vivir fuera de la consciencia, en piloto automático.

En muchas ocasiones, vivimos divididos, desconectados, separamos de nuestra existencia externa y de lo que sentimos internamente, como si ambos fueran espacios separados, sin puente que los una: pendientes del afuera, ignoramos nuestras emociones, desoímos nuestras intuiciones y ahogamos nuestras necesidades. O, por el contrario, amarrados a nuestros pensamientos sobre el pasado o el futuro, dejamos de estar atentos a lo que ocurre a nuestro alrededor por terrible o maravilloso que sea. En este artículo presentamos un video con un interesante experimento donde se comprueba que, independientemente de que en un contexto determinado esté ocurriendo algo extraordinario, en la cultura actual, las personas estamos tan enajenadas, que no nos percatamos de esa maravilla por ir encerrados en nuestras mentes, en nuestras preocupaciones y en nuestra prisa, lo que, tristemente, nos aleja de nuestra realizad humana, convirtiéndonos en simples máquinas autómatas.

Seguir leyendo

Tu voto:

La falsa ilusión de que el amor es algo que está afuera de nosotros.

Cuando una persona pierde la consciencia de que el amor no sólo está dentro de ella misma, sino que, ella misma el el amor y busca el amor afuera, inicia un camino de sufrimiento dejando de ser ella misma el amor y esforzándose por encontrarlo en otro. Al final, lo único que se logra con esto, es un mayor sentimiento de vacío. Sin embargo, en lugar de tomar consciencia de que no tiene que buscar el amor afuera, como si no existiera en sí misma, nunca renuncia al anhelo de encontrar un amor romántico “completo y verdadero” afuera de su propio ser. Hace muchos intentos con una y otra persona, pero siempre ocurre lo mismo, con cada sujeto que se relaciona lo que encuentra es a otro ser con el mismo anhelo de un amor absoluto, que llene sus vacíos y su soledad y que lo haga feliz, quitándole esa sensación de insatisfacción. La consecuencia de esto, es que ambos se empantanan mutuamente.

Cuando al fin ocurre que se enamora de alguien y ese alguien se enamora de esa persona, empieza en ambos una cadena de sentimientos de posesión, pertenencia, exclusividad, eternidad, integridad absoluta… y estos sentimientos, no construyen la felicidad ni la paz, todo lo contrario, son el inicio de un eterno infierno de dolor, inseguridad y de mayor vacío interno.

Seguir leyendo

Tu voto: