Recordando a mi padre: Miguel Martínez Villicaña.

Este escrito lo hice con la intención de realizar un homenaje a mi padre y también, con el deseo de transmitir como muchas veces la vida se encarga de darnos las lecciones que necesitamos. Aunque yo me sentía muy cercano a mi papá durante mis primeros años, llegó un momento en que nos separamos. Supongo que fue cuando me acercaba yo a la adolescencia y durante todo ese tiempo que coincidió también, con la etapa en la que asumí mi orientación sexual. A pesar de que mi padre era mayor y sin preparación, pudo llegar a comprenderme y a defenderme, incluso de mi madre, comprendiendo desde su corazón de padre que yo estaba sufriendo en medio de mi proceso. La vida, de una manera un tanto extraña, nos colocó en la circunstancia de volver a vivir bajo el mismo techo durante su último año de vida. Y, durante ese periodo, ambos tuvimos la oportunidad de cerrar todos nuestros asuntos inconclusos y despedirnos en armonía y en paz.

Seguir leyendo

Tu voto:

Si por lo menos hubiera sido niña

Ser padre o madre genera muchas expectativas en relación a cómo se espera que un hijo sea o se comporte. Sin embargo, ser padres también implica una responsabilidad y un compromiso de reconocer que los hijos son seres diferentes a uno mismo y, como tales, son individuos libres de elegir cómo quieren ser, sentir, pensar, actuar y esto, con toda seguridad, implica muchas diferencias en relación con los progenitores.
Por mucho que los padres estén conscientes de esto, muchas veces temen equivocarse y, por miedo a hacer daño a sus hijos en la manera en que los educan, llegan a cometer el error de extralimitar sus exigencias restando importancia a la individualidad de sus hijos llegando, incluso, a pasar por encima de ella, negándose a reconocer su derecho a aprender de sus propios errores y a reconocer libertad de elegir qué tipo de persona quieren ser. Esto es especialmente significativo en lo referente a la sexualidad y a la orientación sexual.
Cuando el individuo reconoce que es diferente a los padres en relación a su orientación sexual, puede ser un factor que genere muchos conflictos al interior de la familia. Si los padres no son lo suficientemente sensibles e inteligentes para manejar que sus hijos sean de una orientación sexual diferente a la de ellos, pueden generar mucha confusión y dolor a sus progenitores, cuando lo que estos esperaran de sus padres es apoyo, comprensión y respeto.

Seguir leyendo

Tu voto: