Aprender a soltar 

Dejar ir es todo un arte, requiere paciencia y práctica. Lo primero que tenemos que hacer es tomar la decisión de dejar ir cuando ha llegado el momento y decirle a la vida que estamos listos, aunque no siempre sea fácil. Podemos comenzar por dejar ir cosas pequeñas para ir aprendiendo a soltar.  En este mismo momento pregúntate:  ¿Qué puedo dejar ir ahora?  ¿Qué estoy dispuesto a soltar para convertirme en alguien libre y feliz?

Seguir leyendo

Tu voto:

El rol de Víctima en el Triángulo Dramático

De los tres roles del triángulo dramático, El de víctima es el más complejo porque la persona se coloca en una posición de indefensión, sintiéndose el más desesperada y el peor tratado, negándose, además, a reconocer sus recursos para sostenerse en pie.

Suele estar muy susceptible y ante casi cualquier situación, es decir que la persona se muestra herida u ofendida por motivos, muchas veces, de poca importancia, lo cual dará lugar a que la gente la evite o no le diga la verdad de manera clara o directa para no hacerla sentir lastimada.

Seguir leyendo

Tu voto:

terapeuta_gestalt

¿Es necesario salir de la zona de confort?

Con frecuencia, nos refugiarnos en cosas, en personas o situaciones que en principio nos generan seguridad, pero que con el tiempo, terminan por sepultar nuestra fuerza, nuestra confianza o nuestro poder personal.
Ejemplo de ello puede ser refugiarse en una pareja a la que ya no se ama o con quien ya no se es feliz, un trabajo que por mucho que siga brindando un salario y ciertas prestaciones se ha vuelto rutinario, aburrido, poco motivante o creativo; seguir en la casa de los padres cuando ya hace tiempo que se cumplió la edad para salir al mundo a hacer la propia vida y desarrollar los propios recursos, etc.

Seguir leyendo

Tu voto:

Miedos y creencias limitantes

A lo largo de nuestra vida desarrollamos creencias limitantes acerca de nosotros mismos. Desde la infancia, nos hemos hecho una idea de nosotros a partir de lo que los demás esperaban, de lo que se suponía que debíamos ser y hacer. Parte de esta imagen son las creencias acerca de nuestros límites y carencias. Muchas de ellas, al darlas por hecho durante años, tienen una apariencia muy sólida y veraz, que nos disuade de comprobarlas y, en su caso, desecharlas.

Seguir leyendo

Tu voto:

Enfrentar la vida con el corazón

Si somos capaces de salir de nuestra zona de confort y aceptar el dolor y las dificultades de la vida, entonces, nuestra existencia, no se convertirá en una lucha con éxitos y fracasos, sino en una danza del corazón. ¿De qué depende? De nosotros mismos, de que tomemos consciencia de eso, que nos decidamos y que corramos el riesgo, cada vez que nos topamos con una dificultad o una experiencia dolorosa, de dejar de preguntarnos “¿por qué a mí? ¿por qué me pasa esto? Yo no me lo merezco” y nos preguntemos a manera de reflexión: “¿Para qué me está pasando esto? ¿qué es lo que puedo aprender de este dolor?”.

Seguir leyendo

Tu voto:

Salir de la zona de confort y alcanzar la zona de aprendizaje y la zona mágica

En general, desde pequeños, nos enseñan multitud de conocimientos pero no nos enseñan a confiar en nosotros mismos. Creer en ti y tener claro lo que quieres, puede ser tildado por muchos de prepotencia. “Hijo, lo que toca es trabajar duro, sacrificarse y aceptar tu destino, no pierdas el tiempo soñando” “la riqueza y las oportunidades no caen del cielo, hay que buscarlas”. Es por eso que nos cuesta tanto trabajo salir de nuestra zona de confort (el mundo de lo conocido, lo dominado, lo habitual) para arriesgarnos a lo nuevo y a lo diferente, es decir, entrando a la zona de aprendizaje. Mucho más difícil es también, arriesgarnos a ir más lejos, a la llamada zona de Pánico, que es en realidad, una zona Mágica llena de posibilidades de desarrollo y transformación.

Seguir leyendo

Tu voto:

La verdadera motivación nace del interior

Si quieres alcanzar algo, el paso más difícil es el primero, pero si logras vencer las resistencias para dar ese primer paso y te concentras no en las dificultades ni en las cosas a las que debes renunciar, sino en la meta que quieres alcanzar y en los beneficios que obtendrás al lograrla, estarás del otro lado y todo será, cada vez, más sencillo.
A medida que avances te sentirás más optimista, seguro, contento y confiado. Atrévete a dar ese primer paso. Si no puedes hacerlo solo, pide apoyo. Eso te facilitará las cosas y, poco a poco, te irás sintiendo cada vez más motivado.
¿Qué es la motivación?
Motivación viene de motivar, que a su vez deriva de “mover”. La motivación es aquella fuerza interior que nos mueve y nos permite cambiar, es lo que nos hace emprender una acción. La motivación genera movimiento, es una incitación interna a la acción, un deseo de hacer algo, no sólo de decirlo.
Los dos principales desencadenantes de la motivación son: Escapar del dolor; alcanzar el placer…

Seguir leyendo

Tu voto:

1 2