Cuento: Las semillas del maestr

El maestro llamó a todos sus discípulos y les dijo con voz serena y amorosa que se acercaba el final. Ya había vivido muchos años y hecho lo que tenía que hacer y se sentía muy cansado. Aunque nunca le había gustado la idea de convertirse en maestro, era lo que el destino había decidido para él y, finalmente, lo había aceptado cumpliendo su misión con mucho amor y compromiso. La frase que escuchaban con mucha frecuencia durante las charlas del maestro era:
“El único camino posible es el amor”:
El maestro le dijo a sus discípulos que, como su última voluntad, había decidido dejarles a ellos su legado, entregarles a todos y cada uno las semillas del conocimiento verdadero. Su deber era entregárselas; lo que hicieran con ellas dependería de cada uno de ellos, aquellos que lo habían acompañado a lo largo el camino.

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EL ARTISTA: aprender de las caídas

El Artista es un film que se puede plantear desde diferentes ángulos dentro de un análisis psicoterapéutico como pueden ser el no saber enfrentar los cambios, el fracaso después de haber conocido la fama y el miedo de reconocerse internamente más allá de las máscaras y los roles.

También se puede explorar el relacionado con el destino o la rueda de la fortuna, en aquellas ocasiones en las que la vida nos pone en la cima y, de un momento a otro, nos deja caer estrepitosamente.

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Arquitecto de tu propio destino

Todo en la vida es impredecible, nunca podemos saber cuál será la consecuencia de nuestras decisiones. El elegir hacer o dejar de hacer algo, inevitablemente, tendrá alguna consecuencia desconocida y siempre nos quedaremos con la duda de si nos hubiera ido mejor tomando la decisión que rechazamos o si realmente, la que elegimos, fue la mejor para nosotros. Pero, por si acaso, de ahora en adelante, cuando te enfrentes a una decisión, trata, simplemente, de elegir lo correcto, para ti y para otros y nunca olvides de que, tú eres, la consecuencia de todas las decisiones que has tomado en el pasado.

La manera de no atormentarse por ello es pensar que, lo que elegimos, fue lo mejor y que no tiene ningún caso estar imaginando cómo hubiera sido si nuestra decisión hubiera sido otra: si nos hubiéramos casado con otra persona, si hubiéramos elegido otra profesión, si hubiéramos decidido vivir en otro lugar… si hubiéramos… como dice la popular frase “el hubiera no existe”, es mejor asumir las consecuencias de aquello por lo que optamos.

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