El Credo del Merecimiento del Amor y la Felicidad

¿Te sientes merecedor de recibir el amor, el éxito, el dinero, la aceptación, el respeto y la pertenencia por el simple hecho de ser la persona que eres? O, por el contrario, ¿has aprendido que eso te lo tienes que ganar a través de negar lo que tú eres y convirtiéndote en lo que los otros esperan de ti?
¿Sabes cuál es el costo de eso? La pérdida de tu dignidad, es decir, de tu derecho a merecer respeto por SER LA PERSONA que tú eres por el simple hecho de existir.

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El buen maestro – terapeuta

El buen maestro-terapeuta nunca deja de enseñar, nunca deja de aprender y capacitarse. El buen maestro nunca da por sentado que todo lo sabe o que todo lo entiende; nunca deja de maravillarse. Nunca pierde su inocencia y su capacidad de ser curioso, de dudar de todo, de cuestionar y de indagar acerca de si mismo, de los otros, de la vida. El buen maestro está consciente que todo está en movimiento constante y que todo se transforma permanentemente. El buen maestro no se limita a transmitirle conocimientos a sus alumnos, los enseña a razonar, a ser críticos, responsables, comprometidos y conscientes de la realidad.

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El amor puede tocar a tu puerta pero ten cuidado…

Igual que Blanca Nieves, muchas personas que anhelan encontrar al ser amado, cuando se presenta una posibilidad, están tan deseosos de encontrar a su príncipe azul o a su princesa, que no se percatan (porque no quieren hacerlo o porque no saben cómo), de las señales para identificar que, en realidad, puede ser una ilusión lo que están viendo frente a ellos, una ilusión tan peligrosa y que les puede hacer tanto daño, como la fruta envenenada del cuento.

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Celebrar la propia voz y la de los demás

Al recuperar la propia voz, la persona recupera también su libertad, su derecho de pensar, de sentir, de actuar libremente, y, lo más importante, rescata también su humanidad, deja de ser un objeto utilizado por otros, para ser de nuevo un individuo libre y con autonomía. Eso es lo que promueve la terapia Gestalt y el humanismo en general, que la persona SEA ELLA MISMA; que sea un ser AUTÉNTICO.

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