preocupación o solución

¿Qué es la preocupación y como funciona?

No debemos pretender que las preocupaciones desaparezcan, pero si podemos decidir qué queremos hacer con ellas. Definirlas de manera más concreta y dar paso a acciones más concretas. Debemos aprender a reconocer, por ejemplo: las generalizaciones y los filtros mentales, donde metemos todo en la misma categoría o sólo vemos lo negativo.
Podemos marcar un límite, siendo conscientes de cuando aparezcan pensamientos sobre el futuro, para no estarlos alimentando.
Reconocer que una cosa es el pensamiento y otra la persona que lo experimenta. Ésta puede
observar sus pensamientos y decidir como actuar en relación a aquello que surge en su mente. No estamos condenados a hacer caso a todos nuestros pensamientos, podemos elegir aquellos que más nos beneficien.
En este artículo veremos, ademas, cuáles son las características de las personas que se preocupan demasiado, las consecuencias de esto y las formas de evitarlo. También encontrarás el enlace del programa Diálogos en Confianza donde hablo, junto con otros especialistas, sobre el tema de al preocupación.

Seguir leyendo

Tu voto:

La preocupación sana y malsana

“Muchas veces la preocupación es una forma de ocuparse de alguien que no puede valerse por sí mismo. En este sentido, los padres se ocupan de sus hijos mientras estos los necesitan. También las personas enfermas o con una incapacidad son objeto de una atención semejante.
Esa preocupación única proviene del amor y es profundamente humana. El que se ocupa de otro se experimenta así mismo como humanamente unido y dedicado al otro, parte del tiempo en que éste necesita ayuda y atención.
Pero también hay una preocupación soberbia, sobretodo cuando uno se preocupa por alguien que es capaz de cuidar de sí mismo y que puede y debe determinar autónomamente lo que quiere y cómo desea actuar, sean cuales fueran las consecuencias que de ello se deriven para ellos o para los demás.” Bert Hellinger

Seguir leyendo

Tu voto: