El cerebro enamorado

Todas las relaciones cambian el cerebro. Pero más importantes son los lazos íntimos que nos protegen o nos fallan, alterando los delicados circuitos que le dan forma a las memorias, las emociones y al objeto último, el sí mismo.

Sólo considere cuánto aprendizaje ocurre cuando usted escoge una pareja. Con una dependencia emocionante, viene observar el mundo a través de los ojos de otra persona; abandonar algunos hábitos y adoptar otros (buenos o malos); probar nuevas ideas, rituales, comidas o paisajes; un montón de agregados a la familia y amigos; un tapiz de intimidad física y afecto; y muchos otros catalizadores, incluyendo un tornado expansivo de hormonas de atracción y apego…todo eso renueva el cerebro.

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