El secreto para tener relaciones de éxito

Todos vivimos en relación, por lo tanto, todos vivimos una eterna tensión entre contrarios. Esto no porque seamos enemigos, simplemente es un hecho natural que se genera porque cada persona del mundo es diferente a las demás y todos tenemos formas de mirar distintas, necesidades, deseos, gustos, objetivos, propósitos, valores, retos, creencias e historias de vida diferentes. La única forma de distender el conflicto o al tensión que se da entre todos nosotros, cualquiera que sea el rol que jugamos, es el amor.
En este artículo te presentamos las cinco características propuestas por John C. Maxwell para lograr relaciones de verdadero éxito.

Seguir leyendo

Tu voto:

El ángel sobreprotector

Sobreproteger no es amar, es dañar y subestimar

Aquellos individuos que recibieron todo en su infancia, sin tener que esforzarse o esforzándose muy poco, se convierten, de adultos en las víctimas eternas que sólo saben quejarse y reclaman constantemente cuando no reciben todo lo que quieren sin hacer nada para ello más que manipular.
Esas personas fueron condicionadas por sus padres a que todo lo merecían con tan sólo extender su mano. Y como aprendieron eso en su familia, creen que todos los demás tienen la misma obligación de cuidarlos y cubrir todas sus necesidades.
Son individuos que, muchas veces, se sienten incapaces de esforzarse, de realizar un trabajo digno, o de tratar para lograr hasta las cosas más sencillas, tratan de obtener todo sin esfuerzo, pues, en el fondo, tienen miedo de no ser capaces de lograr obtener algo a partir de sí mismos y esto, en el fondo, les genera una sensación de inferioridad ante los demás.

Seguir leyendo

Tu voto:

EL ARTISTA: aprender de las caídas

El Artista es un film que se puede plantear desde diferentes ángulos dentro de un análisis psicoterapéutico como pueden ser el no saber enfrentar los cambios, el fracaso después de haber conocido la fama y el miedo de reconocerse internamente más allá de las máscaras y los roles.

También se puede explorar el relacionado con el destino o la rueda de la fortuna, en aquellas ocasiones en las que la vida nos pone en la cima y, de un momento a otro, nos deja caer estrepitosamente.

Seguir leyendo

Tu voto: